Tu destino final: LA ASCENSIÓN

La meta de la Vida: la Ascensión

Imagínate a tí mismo con una apariencia de eterna juventud, ya sin tener que preocuparte más de la edad, la enfermedad o la mala salud. Han desaparecido todas tus arrugas y tu aspecto es el de un jóven y alegre adulto. Eres capáz de manifestar objetos físicos por medio del poder de tu voluntad. Viajas de un lugar a otro con solo pensarlo. Te apareces en distintos sitios a la vez. Estás unido con todos los seres del universo. Eres un Maestro Ascendido: un individuo que ha seguido con éxito un sendero de evolución espiritual, ha conseguido dominar tiempo y espacio y se ha unido a su Presencia YO SOY.

“¡He aquí, YO SOY el que está en todas partes en la conciencia de Dios!”. Maestro Ascendido Lanello.

El sendero espiritual conduce a la meta final consistente en la Ascensión. Al principio eramos uno con nuestra Presencia YO SOY en los reinos superiores del mundo celestial. Descendimos para un propósito y una misión, y se nos dotó de libre albedrío. A lo largo del viaje cometimos errores, olvidamos quiénes éramos y de donde veníamos. Pero poco a poco estamos trazando el camino de regreso a la reunión con Dios. La Ascensión es nuestro pasaje de vuelta al hogar: nuestra entrada al cielo para siempre.

La Ascensión es una aceleración espiritual de conciencia que tiene lugar al término natural de la última vida de una persona en la Tierra. Representa el momento, en la evolución del alma, en el que ésta alcanza la inmortalidad. Por medio de la Ascensión se funde con la Presencia YO SOY y retorna la Dios Padre/Madre, libre de las rondas de karma y reencarnación. El proceso de volver a la fuente ha sido reconocido por las principales religiones, aunque la terminología usada para describirlo pueda diferir.

La unión con el Santo Ser Crístico y con la Presencia YO SOY

A medida que prospera en el sendero espiritual, el buscador se acerca cada vez más a su Santo Ser Crístico. Mediante un incremento gradual de conciencia superior y autotrascendencia, podrá conseguir con el tiempo lo que se conoce como la unión con el Yo Crístico, la cual precede a la Ascensión, cuando el alma se une a la Presencia YO SOY. El proceso de unión se denomina el “Matrimonio Alquímico”, porque a través de él el buscador se convierte en uno con el Cristo. Dicho matrimonio significa que no hay separación entre el alma y el Santo Ser Crístico: los dos se han unido. Cuando ello ocurre, el estudiante camina por la Tierra como Ser Crístico o Ungido.

Tu Yo DivinoEn la Gráfica de tu Yo Divino justo en la cabeza del Cristo, hay una paloma que desciende de la Presencia YO SOY, y que representa la esencia del Amor, es decir, el Espíritu Santo, concediendo las gracias del Dios Padre/Madre al Yo Crístico. Cuando el alma se ha unido al Santo Ser Crístico es bautizado por el Espíritu Santo. En ese momento también se une a la conciencia crística universal.

Cuando el estudiante ha establecido ese vínculo con el Santo Ser Crístico, este deja de estar encima de él en conciencia, tal como aparece en la gráfica, y desciende a la materia ocupando su cuerpo. Cabe interpretar la gráfica como un diagrama cronológico de uno mismo: pasado, presente y futuro. Un día somos el yo inferior. En algún momento futuro nos convertimos en uno con nuestro Yo Crístico. Y, algún día, más adelante, nos encontraremos en los brazos de nuestra Presencia YO SOY a través del ritual de la Ascensión.

Estar fusionado con el Santo Ser Crístico le hace a uno ser libre para pensar, actuar y afrontar los desafíos diarios con la perspectiva del mediador divino. El Santo Ser Crístico nos dota con la capacidad de amar al prójimo de un modo más puro y completo. La vida en la Tierra llega a acercarse mucho más a la realidad divina. “Como es arriba, es abajo”. Los Maestros Ascendidos enseñan que, cuanto más nos acercamos a Dios, más claramente se define nuestra individualidad. Las cualidades y destrezas tan específicas que hacen a una persona única se han desarrollado a lo largo de muchas vidas. La unión con el Santo Ser Crístico permite manifestar con más plenitud la personalidad que se creó mediante el libre albedrío.

Ascendemos todos los días

Tomar parte en el proceso de la Ascensión constituye el seguimiento del curso natural de la evolución espiritual. El Maestro Ascendido Lanello nos advierte: “¡Ascendéis todos los días!”¹ Cada día la Vida pone a prueba al buscador. Todos los pensamientos, sentimientos y obras del presente y de vidas pasadas cuentan a favor o en contra de la Ascensión. Al ir dando pasos de forma progresiva en el sendero espiritual, uno finalmente haya el camino de regreso al Corazón de Dios y entra a la Vida Eterna. Al final, el éxito depende del individuo. El Maestro Ascendido Serapis Bey expresa con acierto tal idea: “Queridos no habéis de esperar a que, como el súbito descenso de una gran ave del paraíso, el cielo baje hasta vosotros y os eleve instantaneamente a la Luz. Cada día tejes un hilo de sustancia de Luz en dirección al Corazón de vuestra Presencia gracias a la lanzadera de vuestra atención. Cada hilo de Luz refuerza el ancla que hay en el otro lado conduciéndoos así a un estado de conciencia en el que Dios puede usaros más como eficaz instrumento para el bien”.²

El proceso de la Ascensión se parece a la subida a una pirámide. En Egipto y algunas zonas de México, entre ellas el Yucatán, uno puede pasarse días escalando las ruinas de las pirámides, de forma que cada peldaño le acerca más a la cima. La pirámide que escalamos a diario no está hecha de piedra sino de Luz, o sea, de pura esencia de la divinidad. Es la pirámide de la Ascensión. Los pensamientos, sentimientos y acciones constituyen los peldaños mediante los cuales subimos hasta la cima. Al acercarnos a la cúspide los peldaños se hacen cada vez más estrechos y las elecciones correctas decrecen al tiempo que crecen en relevancia y ámbito, en cuanto a lo que implican en la vida de uno y de los que le rodean. Por ejemplo Jesús, en lo alto de esa “pirámide”, se le presentaron una pocas elecciones fundamentales: usar o no sus poderes para declararse Rey de los judíos, someterse o no a la crucifixión, permanecer en la cruz o descender de ella. Cada una de estas elecciones podría haber alterado totalmente el curso de la historia.

No se suben todos los escalones de una sola vez, sino uno tras otro. La Vida no siempre es un proceso contínuo de ascenso. Es decir, no todos los días se escala la pirámide sin parar. Quizás haya una pausa para tomar aliento. O puede ocurrir que el escalador tropiece y resbale, retrocediendo uno o dos escalones. En ocasiones cabe incluso que sienta que no avanza en absoluto. Sin embargo, reanuda el avance y sigue adelante. El ascenso firme le conducirá, con el tiempo, hacia la maravillosa unión con Dios.

Aunque el progreso pueda a veces parecer intangible, es bueno recordar que estamos en la Tierra porque nuestro karma dicta que este es el mejor lugar donde podemos estar. Conviene considerarse un ser no ascendido que se esfuerza por hacer la Ascensión. El mensajero Mark L. Prophet señaló que hemos de reconocer que si Dios quisiera tenernos en el cielo en este preciso instante, estaríamos allí y no aquí. Estamos en la Tierra porque el lugar más práctico donde podemos estar en nuestro actual estado evolutivo es en un cuerpo físico. Tenemos lecciones que aprender. Tenemos un mundo resplandeciente que conquistar o un mundo que hacer que resplandezca. Tenemos responsabilidades espirituales y responsabilidades materiales. Y debemos realizar nuestra misión como Cristo realizó la suya.

Maestros Ascendidos

Cuando te conviertes en un Maestro Ascendido, pasas de la dimensión del tiempo y espacio al infinito. Después de la Ascensión, tienes libertad para moverte por las dimensiones más elevadas y crear, aprender y amar como nunca antes lo habías hecho. La Ascensión señala así mismo el cese de la necesidad de reencarnar. Cuando Asciendes, todo un mundo nuevo de existencia espiritual se abre ante tí. Puede optar por realizar servicio cósmico en las octavas de los Maestros Ascendidos o bien enseñar y ayudar a la gente de la Tierra.

Muchos personajes históricos han pasado por la Ascensión. Grandes avatares, así como gente de la calle, han alcanzado esta meta final de la Vida. Jesucristo demostró el proceso de la Ascensión de modo que todos pudieran seguir su ejemplo. Su Ascensión está narrada en el evangelio según San Lucas. “Y los sacó fuera hasta Betania, y alzando sus manos, les bendijo. Y aconteció que bendiciéndolos se separó de ellos, y fue llevado arriba al cielo”.³

La Biblia menciona otras personas que han ascendido a la Luz. Entre ellas figura Enoc, quien “caminó con Dios y desapareció, porque le llevó Dios”(Génesis 5:24). Elías el profeta, “Subió al cielo en un torbellino, habiendo sido separado de Eliseo por un carro y caballos de fuego” (Reyes 2:11). Entre los muchos Maestros Ascendidos de la tradicción judeo-cristiana de cuya ascensión no hay constancia histórica cabe mencionar a Melquisedec; María, la madre de Jesús; Juan, discípulo de Jesús, Santa Teresa de Lisieux y San Francisco de Asís.

Un gran número de almas de oriente también han ascendido. Tal es el caso de Krishna, Zaratustra y el Buda Gautama. Mientras estuvieron encarnados, estos destacables instructores fundaron grandes religiones basadas en verdades eternas. Millones y millones de personas siguen a esos Maestros Ascendidos como célebres líderes espirituales, aunque pocas, tanto de oriente como de occidente, reconocen que la Ascensión es un proceso diario y una meta cercana de la Vida.

La mayoría de los que hán ascendido han tenido muchas encarnaciones. Dedicaron numerosas vidas a servir a Dios y al hombre. Mediante el estudio de sus vidas y sus enseñanzas podemos seguir su ejemplo y regresar también a nuestro orígen.

El ritual de la Ascensión

La Ascensión es verdaderamente un acontecimiento maravilloso ya que eleva la conciencia del planeta entero cuando tiene lugar. Al lograr el triunfo, otras almas son magnetizadas para acelerarse en su sendero hacia la Ascensión. Si en un mismo año acontecen muchas ascensiones, toda la humanidad se vuelve más receptiva a la inspiración divina. En ese momento se acelera el desarrollo en todos los campos de la ciencia, la educación y la curación.

El actual es un período especial en el que los Maestros Ascendidos pueden enseñar de forma activa a aquellos que están espiritualmente receptivos y prepararlos para esta gran meta. Ellos han explicado que en esta era habrá ascensiones en masa desde las laderas. Quienes capten esta onda de aceleración espiritual comprobarán que llegar a la orilla de la Ascensión es una posibilidad real.

Cuando un individuo se gana el derecho a hacer la Ascensión, toda la Luz que ha acumulado se acelera en un proceso de transformación espiritual. Sus átomos, células y chacras se aceleran y regresa con enorme esplendor al Sol de la Presencia YO SOY. Se puede ascender de dos formas: fisicamente o a niveles espirituales internos por medio de los cuerpos etéricos.

La Ascensión física

En este caso, los átomos del cuerpo son acelerados hasta que el cuerpo físico se convierte en un cuerpo espiritual glorificado. La Ascensión física requiere haber saldado entre el 95 y el cien por cien de karma durante la encarnación. Ello constituye una excepción a la regla. Quienes están destinados a ascender físicamente han de haber recibido preparación a lo largo de miles de años. La mayoría de almas pasan por la muerte natural del cuerpo físico y hacen la Ascensión a niveles espirituales desde el hogar etérico de algún Maestro Ascendido.

La Ascensión física es, de cierto, un fenómeno impresionante. Sin embargo, la persona que no pasa por una Ascensión física termina igual que la que sí lo hace: siendo un Maestro Ascendido o una Maestra Ascendida.

Ascender desde niveles internos

Las personas que ascienden a niveles espirituales internos lo haces desde un punto focal de los Maestros Ascendidos en el plano etérico, o sea el punto celestial, que se denomina retiro. Los retiros etéricos tienen una coordenada física en la Tierra, pero no se les puede ver normalmente porque se hallan en los reinos espirituales. Quienes están preparados para hacer la Ascensión en su última encarnación van a un retiro etérico donde reciben la iniciación que les reunirá con su Presencia Divina. Mucha gente asciende desde el retiro etérico del Templo de la Ascensión, en Luxor (Egipto), y participa en el ritual de la Ascensión que tiene lugar tal como se explica a continuación.

Acompañado de Maestros Ascendidos y de almas muy evolucionadas, el ser que va a ascender entra en una sala que se conoce como “La Sala de la Llama” y sube a un estrado situado en el centro de una amplio círculo donde se colocan Maestros Ascendidos, Huestes Angélicas; y sus hermanos y hermanas de Luz se reúnen en la parte exterior del círculo. En un momento dado, cuando todo está preparado, suena una música única para esa alma, y desciende una corriente desde un círculo que hay en el techo, a la vez que otra sube desde la base. En el instante en que se oye la música, brota una Llama formada por la acción de caduceo que generan amabas corrientes, y la Huestes Angélicas que están fuera tocan la trompeta en honor a la Victoria del alma que asciende realizando una magnífica interpretación de la marcha triunfal de Aïda. Luego las corrientes de la Ascensión rodean y transforman el cuerpo etérico del ser que asciende en la perfección que es requisito para la unión con la Presencia YO SOY.

La Ascensión es ciertamente un acontecimiento grandioso y glorioso que señala la culminación de vidas de esfuerzo para manifestar la divinidad innata. A medida que uno, poco a poco, va acumulando Luz en su ser por medio de pensamientos, palabras y obras correctas, es conducido con éxito a este punto final de la Victoria. Hacer la Ascensión también implica el cumplimiento de varios requisitos imprescindibles.

Requisitos para la Ascensión

Constituyen los ingredientes esenciales del sendero espiritual. Son pasos preparatorios que contribuyen a purificar el alma y a que uno esté listo para tamaña transformación. A continuación presentamos una visión general de dichos pasos.

El alma debe cumplir ciertas condiciones para ascender. Las tres primeras son:

1. Equilibrar la LLama Trina.
2. Llevar a cabo al misión del alma en la Tierra de acuerdo con su Plan Divino.
3. Saldar al menos el cincuenta y uno por ciento de su karma.

Entre los demás requisitos previos a la Ascensión se incluyen algunos como alinear los cuatro cuerpos inferiores, alcanzar maestría en los Siete Rayos espirituales y dominar el pecado, la enfermedad y la muerte. Han de transmutarse los registros kármicos y los patrones que llenan el cinturón electrónico. Y la energía de la Madre, la Kundalini, que es la Luz Blanca centrada en el chacra de la base de la columna, debe elevarse.

1. Perlas de Sabiduría, Vol. 35 nº 10.
2. Serapis Bey, Actas de la Ascensión.
3. Lucas 24:50,51

Busquemos siempre lo que nos une

Un individualismo que excluye al Cristo.

       La filosofía de los luciferinos constituye un individualismo extremo, aunque excluyente del Cristo, de la unión de las llamas crísticas de todos como medio para obtener el bien común.  Los luciferinos son individualistas hasta el punto de no cooperar con la sociedad, si bien la explotan en su provecho.  Mediante la perversión y la corrupción del capitalismo y del comunismo les han sacado a las masas la luz de su herencia divina.  Han usurpado la riqueza de las naciones y se la han metido en sus bolsillos.  Han organizado un falso gobierno interno conocido como los iluminati. 

El movimiento de los iluminati fue fundado en Bavaria por Adam Weishaupt hacia 1776. Es una organización de los caídos que se han infiltrado en los sistemas bancarios del mundo, en los gobiernos y en las economías.  Siempre realizan sus operaciones entre bastidores y tratan de conducir a su terreno a jóvenes brillantes, a los hijos de Dios.  Les adulan, apelan a su orgullo espiritual, a su orgullo intelectual.  Les dicen que van a convertirse en dirigentes de la humanidad.  Les dicen que forman parte de una élite, que las masas no son dignas de gobernarse a sí mismas y que, por tanto, deben ser gobernadas por una élite intelectual y por hombres de ciencia.  De esa forma privan a la gente, a los hijos de la luz que tienen llama trina, de la oportunidad que Dios les ha dado de gobernarse a sí mismos según los dictados de su propia conciencia.

Y ya sea en Oriente u Occidente, independientemente de cuál sea el tipo de gobierno o el razonamiento, éste movimiento tiende a proporcionar cada vez más poder a un gobierno central, dejando cada vez menos autoridad en manos del individuo.  El poder para acumular riqueza se concentra en manos de los caídos, los iluminati.  Así ocurre en todas las naciones.

 

Sistemas políticos y económicos divergentes.

 

Los diversos sistemas económicos y de gobierno, las teorías económicas y políticas son estructuras artificiales:  los caídos los utilizan para colocar a los hijos de la luz en posiciones opuestas con el objetivo de que luchen unos contra otros, de modo que los luciferinos no tengan que hacer nada para destruirlos.  Simplemente los sitúan en el campo de batalla y dejan que se destruyan en una guerra de apariencia justa que en teoría apoya a una gran causa.  Pero la causa nunca vence: ningún bando gana.  ¿Para quién se salvó Vietnam?  ¿Para los Vietnamitas?  ¿Para quien?  Para nadie.  Nadie ganó.  Y sin embargo, ¿a quien se destruyó?  A los hijos de Dios que se encontraban en el campo de batalla.  Su sangre se derramó a manos de los caídos y de aquellos que se beneficiaron de la guerra: los luciferinos, la industria de armamento, las compañías que fabrican aviones, munición, etc.

Existe una conspiración real que se extiende como una telaraña, como un ovillo de maya por todo el planeta.  Lo peor de esa conspiración es que los luciferinos han conseguido dividir en el aspecto religioso a los hijos de la luz en facciones antagonistas y beligerantes. Es una gran tragedia ver la perversidad y el fanatismo de quienes se consideran miembros de una u otra religión, luchando unos en contra de otros y en contra de las enseñanzas de los maestros ascendidos.  Es una penosa realizad que, no obstante, debemos afrontar.

Lo mismo sucede en el escenario político.  Los iluminati tratan de controlar las elecciones.  Tratan de persuadir a los hijos de la luz de que el sistema de dos partidos opuestos es justo y que representa apropiadamente los diferentes puntos de vista políticos; pero ¿Quién gana?  A menudo se elige a la persona a la que los caídos han respaldado, con independencia del partido al que represente.  Todo esto queda camuflado en hermosas palabras, bonitos discursos e impresionantes citas de las frases más apropiadas. Y la gente piensa: “Es un buen hombre porque cree en la libertad de expresión, en la democracia, y nos ha pedido que recemos por él, así que tiene que ser una buena persona.

 

Dejemos a un lado nuestras diferencias.

 

Estamos hablando del dragón, de la bestia, de la gran ramera y del falso profeta, de aquello que ha infestado a las almas de los hombres y que ha de ser exorcizado.  Con el juicio de Lucifer hemos recibido una gran bendición consistente en un período en el que podemos difundir las enseñanzas de los maestros ascendidos sin que el adversario principal se oponga a cada paso que damos.

Durante los próximos veinticinco años tenemos la oportunidad de lograr una gran expansión de la luz, una enorme transmutación mediante la acción del Espíritu Santo.  Si nos unimos, si enterramos nuestras diferencias, si reconocemos que nuestras discrepancias son siempre artificiales, y que el mantenernos en las enseñanzas durante el tiempo suficiente resolveremos todo desacuerdo, encontraremos en el núcleo de fuego del ser los fundamentos de nuestra unidad.  A la luz de la ley cósmica, comprenderemos que todo aquello que es justo y bueno será fruto de un acuerdo entre todos.  Y reconoceremos a través de la filosofía, las tentaciones y las mentiras de los caídos, que han sido impuestas sobre nosotros para separarnos.

Si en verdad deseamos forjar una era dorada, habremos de permanecer en el fuego sagrado, en el fuego violeta, con los maestros ascendidos.  Y limpiaremos  nuestra conciencia, nuestros chacras y nuestros mundos, hasta que podamos ver con claridad la luz que nos une y el velo de energía que nos separa para así poder arrojarlo a la llama.  Debemos exorcizar todo aquello que nos causa división.  Esta es el arma más letal de los caídos: la táctica “divide y vencerás”. ¡Y han conseguido dividirnos por las razones más absurdas!

¡Casi no me podía creer lo que descubrí en 1968 cuando tuve la ocasión de visitar, con mi primo, dos magníficas catedrales protestantes en Núremberg! “¿Qué diferencia hay entre las creencias de estas dos iglesias? ¿Por qué tienen dos catedrales? ¿Porqué qué no construyeron una gran catedral para rezar todos juntos?”, le pregunté.   Su respuesta fue: “Un grupo cree que el pan y el vino, al celebrar el ritual de la comunión, es tan sólo un símbolo del cuerpo y la sangre de Cristo, mientras que el otro grupo cree que el pan y el vino,  mediante el ritual de la transubstanciación, se convierten en realidad en el cuerpo y la sangre de Cristo durante esa celebración.  Por esta diferencia se separaron, hace no sé cuántos cientos de años, y cada grupo construyó su propia catedral”.

Ahora bien, ante la necesidad de salvar el planeta y las almas que en él viven, ¿qué relevancia tienen estas diferencias?  ¿Acaso no podemos dejar que cada alma individual sea libre para rendir culto según las creencias que su conciencia le dicte, sin permitir que ello nos divida y dé paso a que las doctrinas y los dogmas de los caídos rompan los lazos que nos unen, mediante el cisma?  Eso es exactamente lo que ocurre.  Estoy segura de que has podido comprobar por ti mismo la naturaleza trivial y la pequeñez del origen de nuestras discrepancias.

Lo que más me preocupa es la visión que Alfa me dio.  Habló del gran océano cósmico del ser de Dios y dijo que éramos almas suspendidas en ese océano.  Habló del macrocosmos y de la segunda muerte de Lucifer, y de cómo se está transmutando su influencia en el macrocosmos.  Pero vi que el alma, un glóbulo de energía y luz, un campo energético de identidad, quedaba sellada en una membrana –la membrana de la identidad, del libre albedrío–, y que toda la luz de Dios y del macrocosmos no podría penetrar esa membrana a menos que el alma en su interior lo deseara.

Ello explica que la gente pueda vivir en medio del intenso amor de Dios sin llegar a reconocerlo.  Se debe a la membrana de identidad.  Pero, por supuesto, esa identidad es temporal, ya que no se ha forjado como átomo permanente del ser mediante el ritual de la ascensión.  Se trata del alma, que avanza con una determinada asignación de energía, esperando al momento oportuno en la materia, determinando qué decisión tomará.

“¿Quién os estorbó para no obedecer la verdad?”

EL DRAGON EN LA LINEA DOCE DEL RELOJ:  

LA PERVERSIÓN DEL PADRE

El dragon
Situamos al dragón en la línea doce del reloj.  El dragón es la perversión extrema de Dios en su faceta de Padre, de legislador, de poder.  El dragón en su inmensidad simboliza un campo energético, ese vórtice de energía que ha tomado el poder de Dios y ha creado la imagen de la bestia, es decir, una forma monstruosa.  La conciencia de ese dragón, exactamente opuesta a la de Dios, el Padre, da paso a ciclos oscuros y proporciona un poder pervertido a la bestia.  El dragón es la falsificación de la impersonalidad impersonal del Gran Director Divino.  En el Apocalipsis aparece representado en la figura del acusador de los hermanos, que hallamos en la línea doce del reloj.

La condenación constituye la perversión del poder divino.  Es ese martilleo, esa agresión a la mente que continuamente echa por tierra tus esfuerzos diciéndote que no vas a lograrlo, y que impregna la conciencia colectiva con el deseo de fracasar.  Es la presión descendente sobre el chakra de la coronilla que empuja las energías de ésta hacia los chakras inferiores por la acción del dragón, motivando el uso erróneo a través de la lujuria y la sensualidad.

Este es el cuadrante del cuerpo etérico, el cuerpo del elemento fuego.  Partimos de que el dragón es la perversión del fuego, es decir, del fohat de la creación.  La creación de la bestia en sí y del dragón representan el uso erróneo del fuego sagrado del hombre y de la mujer, de los Helohím, de la semilla y el embrión de Dios Padre/Madre, originando con ello esta forma monstruosa que hierve con toda la rebelión acumulada de los caídos.  Esta vibración actúa a nivel subconsciente en tu propio cuerpo etérico en forma de autocondenación, de condenación de otros y de negación de Dios.

Fíjate como muchos seres humanos, hallándose sometidos a la influencia de este dragón en su propio subconsciente, niegan a Dios.  Tal vez no expresen de forma explícita que Dios no existe, o lo hagan de un modo tan descarado como en el ateísmo, pero quizá lo manifiesten mediante una de las perversiones de Piscis, tales como duda en la existencia de Dios, miedo a que nos castigue, miedo a que no sea justo, o bien mediante la creencia de que Dios es un ser distante e iracundo (perversión de Acuario) en vez de ser un Dios de amor.

 

Relegar a Dios a un cosmos distante, en el que deja de formar parte de nuestra vida, supone Su negación, lo cual manifiesta una energía que se opone a Él de un modo muy sutil.  Al fin y al cabo, si el dragón saliera de pronto de tu subconsciente y te dijera:  “soy el dragón, una perversión de Dios, y voy a procurar que fracases”, tu reacción inmediata sería sacar la espada y ¡acabar con él!  Pero el dragón es muy sutil: es nuestra propia consciencia carnal.  Se manifiesta al hacernos dudar de que la Presencia YO SOY sea real. De que pueda cumplir la ley del ser en nosotros, de que vaya a interceder cada vez que hagamos un llamado o de que sea capaz de derrotar totalmente al dragón mundial, a la acumulación de energía que hay en el mundo y al subconsciente colectivo de las masas.
Comprendamos, pues, que cuando sentimos esa acumulación de autocondenación y condenación hacia otros, de odio hacia uno mismo o bien de leve antipatía hacia los demás, de duda, muerte o creencia en la muerte, todo esto no es mas que la conciencia del dragón robando el fuego de nuestro cuerpo etérico, privándonos de la gloriosa victoria de la luz de las jerarquías solares en ese cuerpo.

Se trata de una conciencia de maldad muy sutil.  Es maldad enmascarada.  No suele estar activa sino en personas dementes o en aquéllas que de repente se ven impulsadas a cometer delitos o asesinatos en masa.  Y, no obstante, ahí está.

Es como un campo energético a niveles subconscientes, de aspecto negro plateado, que brota, nos aguijonea y provoca esas emociones y energías a veces agresivas que nos sobrevienen. En realidad, no miramos de frente a este tipo de fuerza hasta que la desafiamos, hasta que, de todo corazón, aceptamos por completo a Dios, las enseñanzas, el sendero y el propósito de la ascensión. Ello es así, porque, si no estamos en el sendero, seguimos formando parte de la conciencia colectiva de las masas.

Dicho de otro modo, solo podemos encontrarnos en dos puntos:  en el sendero o en la conciencia de las masas.  No hay un punto intermedio.  Ese punto medio es un lugar ilusorio.  La gente cree estar en él, pero no es así.  En realidad, pertenecen a la conciencia de las masas.  Por ello, cuando decides avanzar en contra de la corriente de esa conciencia, te enfrentas con todas esas fuerzas, lo cual les hace sentirse muy incómodas, de manera que comienzan a dar gritos de agonía y a generar ansias de muerte en el interior de tu conciencia.  Es entonces cuando experimentas la batalla de Armagedón.

Hay quien al abrazar las enseñanzas de los maestros piensa: “Cuando iba a esta o a aquella iglesia no tenía ningún problema.  Ahora que estoy estudiando las enseñanzas de los maestros ascendidos me están sucediendo todo tipo de cosas y me está suponiendo un verdadero esfuerzo mantener mi luz en armonía.  ¿Qué me está ocurriendo?”  Así que, como a la gente no le gusta esforzarse, a menudo regresa a la calma, a la tranquilidad y a la corriente descendente de la ortodoxia, ese aspecto de la ortodoxia que constituyen las enseñanzas de la Hermandad una vez pervertidas.

EL EXORCISMO DEL DRAGÓN

Para deshacer el error y poner en alineamiento el cuerpo etérico debe exorcizarse el dragón.  ¿Cómo lo hacemos?  Tenemos el fuego violeta.  Tenemos a la poderosa Astrea.  Tenemos a nuestro ser Crístico y a nuestra Presencia YO SOY y podemos pronunciar un fíat:

“En el nombre del Cristo, en el nombre del YO SOY EL QUE YO SOY,

exijo que se ate al dragón que está en mi cuerpo etérico.  Pido la transmutación de la causa y el núcleo de la conciencia del dragón, la semilla y el embrión del dragón y todo lo que permanezca supeditado a la influencia del dragón en mi subconsciente.  

¡Que esto se cumpla ahora en el nombre de Jesucristo!  Y ¡que el Arcángel Miguel y la poderosa Astrea penetren mi cuerpo etérico hoy y me purifiquen de la causa y el núcleo de todo lo que sea inferior a mi Presencia YO SOY y a mi ser Crístico!  

Acepto que esto se cumpla ahora con el pleno poder de la llama trina dentro de mi corazón.”

A continuación puedes recitar tu propia oración o llamado con fervor.  Aplica las enseñanzas de la Hermandad.  Arrodíllate si es necesario cuando sientas la tentación y la fuerza del dragón, y no permitas que te domine.  Llama al Arcángel Miguel para que empuñe su espada y mate al dragón.  Todo el espíritu de la Gran Hermandad Blanca refuerza el llamado del hijo de Dios que desee proteger el campo energético de su propio microcosmos.

 

EL ANTICRISTO Y LA BESTIA EN LA LINEA TRES DEL RELOJ:

LA PERVERSIÓN DEL CRISTO

 

El mismísimo anticristo se encuentra en la línea tres del reloj en posición de desafío al Cristo, y de ahí nacen todas las perversiones de la Deidad: el dragón, el falso profeta y la gran ramera.  El anticristo es el punto de apoyo para todo aquello que se opone a cualquier aspecto de la Deidad.  Lo que se encuentra en la línea doce del reloj es lo que se opone al Padre.  Lo que está en la línea seis, la gran ramera es lo que se opone a la Madre.  Y lo que está en la línea nueve es lo que se opone al Espíritu Santo.  Es una frecuencia exactamente opuesta a la de la luz, que se opone a ese campo energético.
En la línea tres del reloj, a las órdenes del anticristo, se halla la bestia.  En el Apocalipsis se mencionan dos bestias: la bestia que subió del mar y la bestia que subió de la tierra.  Estas son las dos bestias que, guiadas por el anticristo, pervierten los cuerpos emocional y mental.  La bestia es la mente carnal, la serpiente que tal día caminara sobre su vientre ante Eva, ahora en plena madurez.  La bestia del Apocalipsis es la forma adulta de la serpiente del Génesis, que creció gracias a la aceptación que tuvo entre las almas.  Al aceptar la mentira del término medio en que consisten el bien y el mal relativos hemos alimentado a la serpiente, la cual ha crecido hasta convertirse en la bestia.

La bestia controla casi todo el cinturón astral y el plano mental del planeta.  Pero no en su totalidad, porque los seres crísticos y quienes tienen la verdadera luz y conocen las verdaderas enseñanzas sostienen la llama y no permite que sus cuerpos emocional y mental queden contaminados.

Y no me refiero tan sólo a los estudiantes de los maestros, porque en cualquier clase social o religión se encuentran almas que poseen luz real y que son devotos sinceros; lo se porque los he conocido en todo tipo de iglesias, enseñanzas y condición social.
En su mayor parte, el cuerpo mental está contaminado por la bestia del orgullo intelectual, la ambición y la competitividad; y el plano astral, por todos los usos erróneos de la llama de la pureza de la Madre divina.  Saint Germain ha dicho que el plano astral es la cloaca de la consciencia de la humanidad.  Este plano se encuentra hoy en día en tal estado a causa de las tentaciones de la bestia que llevan a la gente a realizar todo tipo de perversiones y a usar erróneamente la energía de Dios.

Muchas personas que estudian el Apocalipsis identifican el dragón, la bestia, el falso profeta y la gran ramera con individuos concretos que se encuentran actualmente encarnados.  No creo que esto sea necesario; de hecho, puede que haya uno o varios en el planeta que aglutinen una mayor concentración de energía de aquellos cuatro que el resto de nosotros, y puede que sobresalgan entre los demás gracias a estar dotados de mayor maestría y del campo energético del velo de energía.  No obstante, pienso que señalar con el dedo a alguien, incluso a Lucifer mismo, nos desvía de la victoria y del campo de batalla que en realidad se encuentra dentro de nuestra propia alma.

Creo que es muy peligroso decir: “El diablo me ha hecho hacer tal cosa, esa “fuerza” me hizo hacer tal cosa, este o aquel me hicieron hacer aquello y por eso he pecado, por eso he caído”.    Es exactamente lo que Adán respondió: “Eva me ofreció la manzana y comí”. Y, a su vez, Eva replicó: “La serpiente me tentó y por eso comí de la manzana”.  De modo que cada cual busca a alguien a quien culpar por su pérdida de conciencia.

No es para tomárselo a broma.  He recibido recientemente una carta de un estudiante que, según cuenta, infringió las leyes de Dios.  Pero, en vez de asumir la responsabilidad, decía: “la fuerza iba en contra de mí, era una conspiración: la oposición me cercó y sucumbí”.  Es una vieja mentira.  Pablo preguntó: “¿Quién os estorbó para no obedecer la verdad?”  ¿Quién lo hizo?  Si no eres capaz de asumir tu propia responsabilidad, jamás progresarás en el sendero de la ascensión.  Vivirás engañado hasta perder la vida y el alma, hasta que te encuentres de pie en el estrado pendiente del juicio final.

 

 

 

Acción y reacción

“Debemos considerar tanto la difusión como la con­centración de la conciencia. Es frecuente que idealistas y buscadores espirituales disipen sus energías por doquier. Por otro lado, algunas personas concentran tanto su aten­ción que bloquean su receptividad a nuevas ideas o al libre intercambio de conceptos con los demás.

Es lógico y es cuerdo ponerle límites a la conciencia de uno. De lo contrario, sería fácil que el pesado y antiguo equipaje mental y los pensamientos errabundos rom­pieran el marco necesario para mantener un campo de acción funcional. Aun teniendo esto presente, uno debe cuidarse de que estos límites no creen una rigidez excesiva que inhiba la receptividad.

 

Afinidades del alma

Es muy frecuente que al examinar los registros akáshicos de un individuo encontremos que las almas se sienten atraídas entre sí debido sólo a su karma mutuo. Pero uno de los más sabios maestros de antaño, Sri Magra,  dijo: «Las afinidades son los “finos lazos” que se establecen en el perfecto equilibrio del corazón, donde los afectos naturales se intensifican gracias al deleite que uno siente cuando da y a un agraciado estado de receptividad».

Por tanto, que las almas se atraigan de acuerdo su vocación suprema en Dios. Que los corazones magnánimos se unan para servir. Porque su gozo en la ley de Dios puede vencer las condiciones kármicas que, de otro modo, los enfrentarían.

La mala comunicación provoca malentendidos

El desgraciado estado del ego humano, en lo relativo a su compromiso personal con otros egos, a menudo destruye hermosas amistades antes de que nazcan. Vemos que esto ocurre siempre que una ruptura de la comunicación provoca equívocos. Pese a ser cierto que esos malentendidos son una farsa (y nadie debería sentir ren­cor hacia otra persona debido a ellos), con frecuencia ob­servamos la tendencia humana a imitar los peores ejem­plos de todas las épocas, en lugar de imitar los mejores.

El salmista observó las insensatas actividades de la gente y se preguntó: « ¿Por qué se agitan las naciones, y los pueblos mascullan planes vanos?»Más, en realidad, ¿qué puede uno hacer cuando alguien insiste en hacer las cosas a su manera?

El niño rebelde pocas veces sabe por qué actúa como actúa o por qué aparecen las reacciones de la vida (el re­greso del karma). Nos encontramos, pues, ante acción y reacción. En el curso de los sucesos del día, los seres humanos continuamente hacen que ocurran cosas, a menos que debido a una neutralidad excesiva sean llevados de un lado otro por todos los vientos.

Supera el hábito de reaccionar

El Dios eterno desea ayudar al discípulo avanzado entender que para ser parte del motor primigenio del universo, parte del Espíritu Santo, debe guardar el camino de la plenitud en el cuerpo de Dios tanto como le sea posible. Esto quiere decir que no debe reaccionar a las acciones de los demás.

Desde el Dhammapada, las enseñanzas del Buda re­suenan claramente hablando de los lamentos de los hom­bres: «”Ha abusado de mí, me ha golpeado, me ha derro­tado, me ha robado”: en quienes albergan estos pensa­mientos nunca cesará el odio». A lo largo de los tiempos, los hombres han contado los agravios recibidos de otros seres vivos. No dudamos de que muchos de estos agravios tuvieran su origen en injusticias, pero creemos que la fe­licidad es lo más importante. Como dijo el Buda: «Si un hombre habla o actúa con pensamiento puro, la felicidad le sigue como una sombra que nunca le abandona».

 

Que es el anticristo?

El dragón, la bestia, el falso profeta y la gran ramera.

El libre albedrío

Para explicar el concepto de la falta creación debemos comenzar por aclarar el concepto del libre albedrío.

Si existe libre albedrío también existe libertad para elegir la luz o la oscuridad.  Dios o lo que se opone a Dios, realidad o irrealidad, el ser o el no ser.  Ahora bien, si negamos la premisa del libre albedrío, ¿qué estamos haciendo aquí?  Quién nos hizo venir?  ¿Somos tan solo marionetas que cuelgan de unos hilos o hemos decidido venir aquí por nuestro libre albedrío?

El libre albedrío es un elemento esencial del cosmos para la comprensión de las leyes que lo rigen.  ¡Incluso un electrón tiene libre albedrío!  El electrón es la partícula de energía más pequeña  que ha elegido realizar la voluntad de Dios.  Las almas vinieron desde el núcleo de fuego de Alfa y Omega llevando consigo el don del libre albedrío.  Haciendo uso de esa gracia, algunas eligieron unirse a la voluntad de Dios y otras eligieron oponerse a ella.

Las tres primeras razas raíz

Las primeras razas raíz que llegaron a la tierra –almas en evolución que encarnaron por primera  vez en la materia– usaron su libre albedrío para unirse a la luz.  Esas razas no experimentaron lo que se conoce como “la caída”, es decir, el descenso desde el núcleo de fuego, a la periferia, a la densificación, al plano del bien y del mal relativos.  No se apartaron de la conciencia centrada en el tercer ojo que posee el ojo omnividente de Dios, desde el cual contemplaban la perfección absoluta.

Tres corrientes de vida completas vinieron y eligieron realizar tan sólo la voluntad de Dios, siendo plenamente conscientes a nivel mental de las posibles consecuencias de elecciones erróneas, o sea, de elegir al anticristo; de modo que nunca consideraron esa opción.  No cayeron en el análisis racional orientado a justificar la necesidad de experimentar el mal (o velo de energía) a fin de poder comprenderlo, distinguirlo y tomar decisiones.  Para ellos el análisis en el laboratorio del alma bastaba.  Optaron, en cambio, por la luz, permanecieron en ella y finalmente regresaron mediante el ritual de la ascensión.

La cuarta raza raíz y la rebelión de Lucifer

La intromisión ocurrió en tiempos de la venida de la cuarta raza raíz.  Si echamos un vistazo a nuestro alrededor y reparamos en la confusión existente en la Tierra hoy en día, quizá nos asalten las preguntas: ¿Dónde comenzó todo esto?, ¿de dónde proviene?,  ¿cómo hemos llegado a este reino de penumbra en el que carecemos de una visión de la totalidad?

Lucifer, el caído, decidió utilizar la inmensa luz que Dios le dio, para glorificarse a sí mismo y a su propia imagen, por egoísmo, y para competir con el Creador.

Resulta difícil comprender cómo pudo rebelarse un ser tan exaltado, a quien se le llamó en su día “hijo de la mañana” y “Lucifer” (nombre que significa “portador de luz”), alguien tan cercano al corazón mismo de Dios.

Los textos apócrifos del Nuevo Testamento –escritos religiosos que, aún procediendo de los primeros cristianos, no llegaron a formar parte de la Biblia –narran que Dios creó al hombre a Su imagen y semejanza, a Sus hijos e hijas.  Y tras crear a estos seres crísticos, dijo a sus ángeles: “Ahora he creado al hombre a mi propia imagen y semejanza.  Por lo tanto, esta imagen es una encarnación de Mí mismo.  Así pues, adorad la imagen de Dios”.

El relato prosigue.  El Arcángel Lucifer, o quizá Satanás, se negó a adorar la imagen de Cristo, que es el reflejo de Dios en el vasto cosmos, convirtiendo en algo odioso ese reflejo, esa imagen sostenida por la Madre Divina, por el Hijo, el Cristo.  Podría decirse que, al no exigir Dios que la creación adorase al caído, éste se puso celoso.  Las señales indicativas de la caída son, pues, la ambición, el orgullo y el egocentrismo.  Y a medida que se van tejiendo hasta formar un velo, una bruma que rodea el ego, se convierten en análisis intelectual, en una filosofía que, en esencia, carece de Dios.  Se vuelve una ciencia materialista que no necesita a ningún Dios, un razonamiento intelectual, un modo de autosuficiencia que proclama: “no necesito a Dios; puedo hacerlo mejor que Él”.

Cuando su conciencia sufrió esta transformación, aún tenía mucha luz como resultado de la acumulación de que gozaba antes de la caída. Tan inmensa era esa luz que tenía a su servicio millones de ángeles; y cuando tomó la decisión de separarse del núcleo de fuego del ser, las huestes angelicales, acostumbradas a obedecer a su líder, le siguieron.

En el capítulo doce del Apocalipsis leemos que Miguel luchó con el dragón y sus ángeles, y el dragón no prevaleció: “ni se halló ya lugar para ellos en el cielo”.  Leemos que un tercio de los ángeles fueron expulsados del cielo con el dragón, con el caído. Un tercio de las jerarquías que servían a la luz en cierto sector del cosmos siguieron la vía del análisis del intelecto.

El Arcángel Miguel vino con sus ángeles para desafiar al adversario, a aquel que se hizo antagonista de Dios:   el anticristo.  Hubo guerra en los cielos:  Juan el Revelador, a quien Jesús dictó el libro del Apocalipsis –enviado y sellado por el ángel de Jesús–, fue testigo del registro de esa guerra en el cielo.  Y así, está escrito que aquellos fueron arrojados del cielo.  A continuación aparece una advertencia:   “¡Ay de los moradores de la tierra!  Porque el diablo ha descendido a vosotros con gran ira”.

La caída de Lucifer y la contaminación de los planos de la materia

Ese “descenso” se refiere a la caída de Lucifer:  el descenso hacia la materia y el maya.  Se refiere al hecho de que su lugar ya no estaba en el plano del Espíritu, donde sólo existe perfección.  Fue arrojado del núcleo de fuego del ser para habitar en los planos de la conciencia material: los cuatro cuadrantes (el etérico, el mental, el astral o emocional y el físico) o, en otras palabras, la morada de nuestra alma.  Durante la época de la cuarta raza raíz se produjo una contaminación de los planos de la materia en este sistema solar y en otros sectores de ésta y otras galaxias.  La caída se propagó por todo el sistema.

Las almas de la cuarta raza raíz, almas inocentes recién llegadas desde el corazón de Dios, carecían de los eones de experiencia de la mente del caído.  Prestaron atención a sus argumentos, escucharon el razonamiento de la serpiente tal y como se describe en el Génesis:   sí comían del fruto del árbol del conocimiento del bien y del mal, “de ninguna manera moriréis”. Esto es lo que la mente carnal le dijo a la mujer.  El Señor Dios había dicho:   “el día que comieres de él, morirás sin remedio”. Las palabras de la mente carnal (de ninguna manera moriréis) son un argumento intelectual sin significado alguno, un sofisma.

La muerte a la que se alude aquí es el potencial de la muerte del alma, es decir, la segunda muerte.  Al participar del conocimiento del mal –el conocimiento del velo de energía–, absorbiéndolo y asimilándolo en nuestra conciencia, se sembraron las semillas de la segunda muerte.  De ahí en adelante la guerra se entabló en los cuatro planos de la materia de nuestro microcosmos.  De ese modo, permitimos que el demonio, que fue arrojado al plano terrestre –el plano de la materia– entrara en nuestros cuatro cuerpos inferiores.

Fuente:

La GRAN HERMANDAD BLANCA

Los ANGELES CAÍDOS y su legado

LUZ Y OSCURIDAD

Capítulo 2.  Oscuridad.  Páginas 49 a 53

Elizabeth Clare Prophet.

La Música De Las Esferas

Qué es la Música de las Esferas?

La música de las esferas es la música del Cuerpo Causal de cada hijo e hija de Dios. Es la música  que purifica y cura, que equilibra  y restablece a la integridad y elimina la locura que es causada por el ritmo sincopado.
Vol. 35  No. 64 -Amado  Omri-Tas – 12  Diciembre de 1992
A todos los que verdaderamente desean ser alquimistas del Espíritu los invito a usar la música clásica de los más grandes compositores: Beethoven, Bach, Chopin, Haydn, Handel, Wagner, Liszt, Mozart, Mendelssohn, Mahler, y muchos otros que han sido comisionados por la Hermandad para traer la música de las esferas.
Vol. 13  No. 8- Amado Saint Germain –  22 de Febrero de 1970.
Música para dormir a un bebé

Si una madre quiere  dormir a su bebé  que esta muy inquieto, puede poner Sangre Vienesa  de Strauss (hijo) y bailar con su bebé al ritmo del vals  que le puede ayudar a  él  a conciliar el sueño. Y como esta pieza musical corresponde a la Línea 10 del reloj cósmico, ayudará al bebé a desarrollar la visión Divina, a distinguir la verdadera de la falsa música cuando llegue a la adolescencia o quizás desde mucho tiempo antes.
El poder del 3×4 en el movimiento del vals crea un vórtice de luz hacia todos los hijos e hijas de Dios que se armonizan con la verdadera música de las esferas
Vol. 40  No. 41-Amado  Saint Germain – 12 de octubre de 1997.
Música para jugar con los niños

Asimismo, una madre puede usar  con sus hijos la Marcha Rackoczy de Strauss(hijo) y marchar con ellos al ritmo de la música. Y reír y cantar. Debido a que esta música crea un vórtice de luz, un vórtice de llama violeta.
Cuando todas las fuerzas de caos están intentando  destruir una manera de vivir, dirijámonos a la música de las esferas.  Volvamos a aquietar las almas, a invocar las armonías, a traer los sonidos de la era dorada que no han sido escuchados.
Vol. 30  No. 19 –  Amado Dios Merú – 10 de Mayo de 1987.
Música para liberar a un adolescente de las drogas

Si una madre tiene un hijo de 14 años, cuya edad  corresponde a la línea 2 de Piscis del reloj.  Y  si este joven tiene tendencias suicidas o ingiere  drogas,  se puede tocar Aleluya del Mesías  de George Frideric Handel. Que le puede ayudar a salir de ese estado depresivo. Por supuesto buscando ayuda profesional si se requiere.
Así, a través de la más grandiosa música del mundo, muchos han experimentado longitudes de ondas superiores  y han sido transformados sin ningún conocimiento a las enseñanzas del Buda.
Vol. 37  No. 9-  Amado  Amoghasiddhi- 27 de Febrero de 1994.
Música para sintonizarse con el Buda

Dorothy Lee Fulton  fue ungida por la Madre María para que trajera  la música para la curación de las almas, la curación del deseo erróneo, la curación del mal uso  del poder  del pensamiento y el poder  del sentimiento, el fortalecimiento de la membrana de los cálices de  Luz.
Música Recomendable

Música clásica de Beethoven, Bach, Chopin, Haydn, Handel, Wagner, Liszt, Mozart, Mendelssohn, Mahler, y muchos otros. Música de Dorothy Lee Fulton. Música de la Iglesia Universal y Triunfante entre otras.
Que la enseñanza concerniente al mal uso de la música sea divulgada. Que la apreciación de los grandes trabajos  de los compositores clásicos que fueron enviados por los Señores el Karma para manifestar el patrón interno de la música de las esferas internas sea enseñada a los niños y adultos. Que ellos sean saturados con la armonía interna del alma  y en consecuencia  tengan la facultad  de discernimiento  de la mente Crística. Los Señores del Karma anticiparon la era cuando los ángeles caídos aparecerían  con el ritmo del vudú  desde el foso del plano astral. Y por tanto,  siglos tras siglos antes de esta hora de crisis sobre la Tierra  cuando la humanidad estaría destinada a enfrentarse con el morador en el umbral, los Señores del Karma han  enviado a los grandes compositores  para mostrar a la gente de luz  cuál es  la manera correcta,  el ritmo y la expresión de armonía.
Vol.. 21 No. 37  Señor  Shiva  10 de Septiembre de 1978
Copyright ©  Church Universal and Triumphant.
  • Para mas información remítase a la ciencia del ritmo de Elizabeth Clare Prophet; La música Rock  y el satanismo de Rene Laban, mensajes subliminales en la música y los medios de comunicación.

¿Como puedo conocer la voluntad de Dios?

¿ Como puedo conocer la voluntad de DIOS?

……Es el grito que millones hacen.

El hombre presupone que la voluntad de Dios se oculta de  Èl, como si fuera parte del plan que el Dios Eterno jugara al escondite con Èl,  No es asi…….

La voluntad de Dios es inherente dentro de la vida y meramente espera la señal de liberación por parte de la voluntad del hombre para irradiar el poder del dominio al mundo del individuo.

Hay un lazo soberano entre la voluntad mortal y la inmortal. En la afirmación de Jesùs:  “ A vuestro Padre le ha placido daros el Reino”, los hombres pueden percibir

la voluntad eterna como la màs completa medida del amor eterno.

¡Abandonad , entonces, vuestros sentimientos de posesión sobre vuestra propia vida¡ Renunciad al sentido mezquino de pecado y rebelión, el lastimoso deseo de privilegios para uno mismo que engendra servidumbre.

Ved la voluntad de Dios como omnipresente y completa, el santo latir del sagrado corazón palpitando dentro del vuestro.

Sabed y comprended que la renuncia no es olvido, sino un punto de comienzo y de un mayor gozo.

Ahora bien, la responsabilidad no cesa, sino que comienza de nuevo; y el hombre se consagra al propósito eterno:  La defensa de la voluntad de Dios.

A aquellos que buscan el Cielo Azul en el que brilla el Sol.

“Los astronautas que viajan al espacio perciben toda esta inmensidad, pero no pueden recibirla dentro de sì mismos; porque también ellos han limitado su conciencia.

El manjar del pensamiento que han tomado como su porción, es demasiado finito y demasiado pequeño, aunque es  mucho màs extenso que el que los hombres ordinarios en su estrecho marco de referencia.

Pero  ahora intentamos entender el empuje del propósito , definir el universo dentro del Microcosmos, el hombre, y establecer una conexión entre los dos mediante la extensión de la Voluntad Divina, la Sabiduría Divina y la Presencia Divina.

Porque no podemos dejar de obtener cierta perspectiva de los mundos internos y externos a través de su  totalidad, que trae a los hombres la bendición de la felicidad y detiene la afectada estupidez de mentes irreflexivas y necias.

Y cuando la mente ha comprendido el principio de bondad y compasión, esta pequeña faceta de la Voluntad Divina puede girar la palanca de las naciones y hacer que respondan.

¡¡¡¡¡¡Que  milagro es, pues, la Voluntad De Dios¡¡¡¡  ¿ Y cuales son son sus modos?…..No traiciona a nadie, sino que convoca a los elegidos a la primicia de propósito.”

La Grafica De Tu Ser Divino

La Gráfica De Tu Ser Divino con Jesús, Saint Germain, Kuthumi y El Morya

El altar portátil consiste en la Grafica de tu Ser  Divino (centro) con Jesús (centro izquierda), Saint Germain (centro derecha), El Morya (a la derecha) y Kuthumi (extremo izquierdo).

La Grafica De Tu Ser Divino

Usted tiene un destino espiritual único. Una de las claves para el cumplimiento de ese destino es la comprensión de su naturaleza divina y su relación con Dios. Para ayudarle a entender esta relación, los Maestros Ascendidos han diseñado la gráfica  de tu Ser Divino. Este es un retrato de usted y Dios dentro de ti, un diagrama de ti mismo-pasado, presente y futuro.

La figura superior en la Gráfica es tu Presencia YO SOY, el YO SOY EL QUE SOY, la individualización de la Presencia de Dios por cada hijo e hija. La Presencia YO SOY está rodeada de esferas de luz que componen el cuerpo causal, que contiene  ”los tesoros acumulados en el cielo del hombre.”

La cifra media en el cuadro representa el “Santo Ser Cristico”, que es también llamado el Ser Superior o el cuerpo Mental Superior. La figura media de la grafica  actúa como un mediador entre Dios y el alma en evolución, La cifra media puede ser entendida como el “Cristo Interno” o el Buda interior “.”

La figura más baja te representa a ti rodeado por un tubo de luz, que se libera desde el corazón de su Presencia YO SOY cuando se recita el “Decreto del Tubo de Luz .”

Maestro Ascendido Jesús el Cristo

Jesús, el Hijo del hombre, encarnaba la  Luz del Hijo de Dios. Él vino a enseñarnos la forma de encarnar al  Cristo, no  respecto de sí mismo, sino como la herencia de todo hijo e hija de Dios. De su vida como emperador y un gran sacerdote sobre la civilización del Siglo de Oro en la Atlantida a su encarnación de Galilea, su hermano, amigo y verdadero salvador de su alma fue y siempre será un ejemplo para todos a seguirle en el camino de la ascensión.

Maestro Ascendido Saint Germain

Saint Germain es “la voz del séptimo ángel” profetizado en Apocalipsis 10:7 que viene a terminar el misterio de Dios “como él lo anunció a Sus siervos los profetas.” Saint Germain se ha centrado en llama de la libertad en muchas vidas, como sumo sacerdote del Templo de la Llama Violeta en la Atlántida y su realización final como Sir Francis Bacon, filósofo, estadista, ensayista y maestro literario. Como patrocinador de los Estados Unidos de América, conocido cariñosamente como “Tío Sam”.  Saint Germain le enseña el poder de la llama violeta para transmutar la causa, efecto, registro y memoria de su karma negativo de ésta y de vidas pasadas. Él es el patrocinador de la Era de Acuario con su llama gemela la Maestra Ascendida Porcia.

Maestro Ascendido El Morya

El Morya ejerce la función de Chohan del Rayo Primero y Jefe del Consejo de Darjeeling de la Gran Hermandad Blanca. El Morya encarna el  amor a la voluntad de Dios y está personificada en sus muchas encarnaciones como líder iluminado y hombres de estado, entre ellos el Rey Arturo, Akbar el Grande, Tomás Becket y Sir Thomas More. El Morya ascendió alrededor de 1898 después de su trabajo con el Maestro KH en la fundación de la Sociedad Teosófica. El Morya ha servido incansablemente con Saint Germain en la causa del mundo y la libertad individual, la capacitación los funcionarios públicos para exteriorizar la voluntad de Dios a través del gobierno de Dios  en la tierra. El Morya es el fundador de The Summit Lighthouse y el Gurú y el patrocinador de los mensajeros Mark y Elizabeth Clare Prophet.

Ascendido Maestro Kuthumi

Kuthumi, también conocido como Koot Hoomi Lal Singh, o KH, es conocido como el Maestro Psicólogo y un patrocinador de la juventud. Su devoción a la luz se ve en su encarnación como Pitágoras, Shah Jahan (que construyó el Taj Mahal), y San Francisco de Asís. Kuthumi entrena a sus alumnos en el arte de la meditación y la ciencia de la Palabra, a fin de que puedan convertirse en los maestros de sí mismos. Kuthumi inspira arquitectos, poetas y científicos con el recuerdo místico de la armonía de su propia alma en la geometría celeste y el ritmo de las estrellas. Con Jesús, se desempeña como Maestro del Mundo.

Los Maestros Ascendidos y la Era Dorada de Acuario

El ejército de los cielos: Maestros Ascendidos, Elohim, arcángeles, ángeles e hijos siervos de Dios que comprenden el Espíritu de la Gran Hermandad Blanca, la multitud de santos vestidos de blanco testificado por San Juan.  El color Blanco se refiere a la luminosidad de sus auras. Han salido de las escuelas de misterios  para enseñar fórmulas alquímicas a  la humanidad para que invoquen el nombre del Señor, YO SOY EL QUE SOY.

Los misterios divinos que alguna vez eran guardados secretamente  en los retiros etéricos son presentadas hoy dia a través de todos los buscadores de los Maestros Ascendidos y sus mensajeros, Mark y Elizabeth Clare Prophet. Con el ejercicio de la ciencia de la Palabra hablada: el mantra, la oración, la meditación y decretos dinámicos, los estudiantes de las enseñanzas de los Maestros Ascendidos alrededor del mundo, resuelven las relaciones,  diluyendo los registros del karma, equilibrando  sus cuatro cuerpos inferiores (etérico, mental, emocional y físico) y obtienen la victoria sobre la  ”la bestia” de la auto idolatría.

Ya sean Judios, cristianos, musulmanes, hindúistas, budistas, Zoroastristas, Confucistas, o cualquiera que sea  también puede alcanzar la libertad verdadera del alma de cumplir su destino interior y ayudar a traer  una edad de oro de  paz,  libertad e  iluminación.

Pronounciation of the Names of God – # 6 Names of God Series

The mystical Hebrew names of God are associated in Kabbalah with the ten sefirot (divine emanations of God):

Adonai, “Lord” (Malkhut); pronounciation: ah-doh-NIE (ie as the i in high)

El Hai, “Living God”; pronounciation: ehl khie. (kh as in German buch or Scottish loch. Place tongue in position for sounding the letter k, but release the breath in a stream as in pronouncing an h)

Shaddai, “Almighty” (Yesod); pronounciation: shah-DIE

Elohim Tzevaot, “God of hosts” (Hod); pronounciation: ehl-oh-HEEM tz vah-OHT

YHVH Tzevaot, spoken Adonai Tzevaot, “Lord of hosts” (Netzah); pronounciation: ah-doh-NIE tz vah-OHT

YHVH, spoken Adonai (Tiferet); pronounciation: ah-doh-NIE (ie as the i in high)

Elohim, “God” (Gevurah); pronounciation: ehl-oh-HEEM

El, “God” (Hesed); pronounciation: ehl

YHVH, spoken Elohim (Binah); pronounciation: ehl-oh-HEEM

Yah, “the Eternal” (Hokhmah); pronounciation: yah

Ehyeh Asher Ehyeh, “I AM THAT I AM” (Keter); pronounciation: eh-heh-YEH ah-SHAIR eh-heh-YEH