Los Maestros Ascendidos son practicantes de la verdad

Los Maestros Ascendidos son practicantes de la Verdad. Y la verdad que transmiten a nuestra octava es estrictamente para nuestro beneficio y para el beneficio de la humanidad. Pero si vamos a ser beneficiarios de su sabiduría, tendremos que utilizarla.

De vez en cuando me encuentro a mí mismo haciendo o diciendo algo que no es compatible con los principios de los Maestros. Cuando veo que esto sucede, no dejo que pase desapercibido. (Este es el precio que hay que pagar por estar ante el público.)

Pero todos nosotros podemos abrir los ojos vernos tal como realmente somos. Y, tal como dije antes, desterrad de vuestra conciencia la idea de que sois algo así como un pequeño idiota. No obstante, algunas personas no piensan que ellos sean idiotas, por el contrario, creen que son muy sabios; ¡desterrad también esa idea!

Daos cuenta de que vuestra Presencia posee todas las cualidades de sabiduría, compasión, paz, todas las cualidades de victoria Crística, todas las cualidades que necesitáis para hacer vuestra ascensión. Si os recordáis a vosotros mismos que estas virtudes existen dentro de la llama Divina, si os grabáis esto en vuestra mente, esta persona humana, la máscara que veis que no es real, hará lo que el viejo General MacArthur, no morirá, simplemente se desvanecerá.

Ni siquiera tendréis que quitaros la máscara porque ésta se desaparecerá por sí sola. ¡Perecerá! Pero en su lugar florecerán las flores espirituales en el jardín de vuestro corazón.

Y no tiene gran importancia si vuestro prójimo no las ve; si vuestro prójimo tiene visión espiritual, él las verá se alegrará con vosotros, y vosotros os alegraréis con vuestro prójimo cuando veáis las flores de la expansión espiritual que florecen en él, así como en vosotros.

 

Evitad la artificialidad en todo lo que hagáis

 

Esto es importante: evitad la artificialidad en todo lo que hagáis, porque si no, pagaréis un precio terrible.

Cada vez que creáis una ilusión y, consecuentemente, sabéis que la estáis creando, cada vez que conscientemente os engañáis a vosotros mismos a otros, estáis tejiendo un velo que un día la Gran Ley exigirá que destruyáis. Por lo tanto, aprended a mirar hacia adentro con la pureza de un niño. Aprended a valorar la llama que Dios ha puesto en vuestro interior que es el todo y el fin de la existencia. ¡Así es! Es el círculo sin fin, los ciclos infinitos de vuestra vida.

El ser exterior, ya sabéis que se termina. Sin embargo, ¿no “morimos diariamente”, tal como dice San pablo?7 Cada vez que nos acostamos a descansar por la noche, salimos de ese templo del cuerpo y probablemente estamos allí jugando al escondite con las estrellas. O quizá estamos en el templo de un Maestro Ascendido. Pero dondequiera que vayamos, ¡allí está Dios!

Así pues, aprended a disfrutar de este universo. ¡Vais a vivir en él durante un largo, largo tiempo!

¿Sabéis que la entidad del suicidio trabaja sin cesar en todas las ciudades? Esta entidad trabaja muchísimo en San Francisco y la gente ha saltado desde el puente del “Golden Gate” porque sienten que están cansados de la artificialidad de su vida.

En realidad, no hay tal artificialidad. La gente la ha creado. Se ha rodeado de ella. Es la máscara que lleva y de la que está cansada. Sólo hay una forma de arrancarla: romperla y tirarla.

Miraos a vosotros mismos tal como realmente sois a los ojos de Dios. No os veáis a través de vuestros propios ojos. Veos a través de los ojos de Dios y Dios os mostrará una visión de vosotros que podréis alcanzar. En definitiva, este es el camino hacia la felicidad, no solamente a la felicidad de hoy sino a la felicidad perpetua. 

 Pero recordad una cosa, y esto es una advertencia importante: cualquiera que comience a exteriorizar el Yo Divino a través del amor hacia ese Yo, podrá esperar que su fe será puesta a prueba. Lo será, y no digo tal vez.

Tampoco esperéis que, simplemente porque hacéis estas cosas un solo día, ellas van a permanecer con vosotros para siempre. Vuestro Yo Divino es un don permanente, pero vosotros tenéis que exteriorizarlo diariamente por medio de la renovación de vuestra determinación a hacerlo.

La máscara es arrancada y desechada. No obstante, puede ser colocada otra vez y vosotros podéis continuar engañándoos si así lo deseáis. Mucha gente lo hace.

Pero cuando decidáis que vais a renovar vuestra alianza con el Yo Divinocada día, que vais a ver detrás de la máscara y dejar que esa Luz brille a través de ella, y lo hacéis día tras día; entonces, la vida comenzará a sonreíros bondadosamente en medida cada vez mayor porque os estáis armonizando con el principio de Vida de Dios Todopoderoso.

 

Exteriorizad vuestro Yo Divino con determinación    

 

Esto es lo que el amado Jesús nos ha enseñado. Nos ha enseñado a relajarnos, a tener calma, a confiar en Dios, a reverenciar la ley y los principios cósmicos, y a sentir alegría porque estamos libres de la matriz humana.

¿Verdad que sería horrible si tuvierais que vivir en vuestras casas rodeados de algunas de las matrices mundanas? si tuvierais que vivir con sus disonancias taladrando vuestros oídos todo el tiempo, si tuvierais que mirar los cuadros que ellos quieren que miréis, bueno, no pasaría mucho tiempo sin que vierais que os desintegrabais.

Lo que es importante es el mobiliario mental que poseéis, porque con él amuebláis vuestra casa; no son los sofás que compráis, ni las camas en que os acostáis, ni las sillas en que os sentáis; es el mobiliario espiritual de vuestra casa de luz el que determina cuán felices o desgraciados seréis.

Esperamos que a medida que continuáis desenmasca­rando vuestro Yo (no necesariamente descubriendo que sois artificiales, sino que sois reales), una alegría constante volará hacia vuestro mundo aquí, ahora, siempre y por toda la eternidad.

Espero que estos pequeños pensamientos hayan sido de algún beneficio para vosotros. Este es mi deseo.

Palabras dadas por Mark L prophet atraves de sus libros “las enseñanzas Perdidas de Jesús“.

“¿Quién os estorbó para no obedecer la verdad?”

EL DRAGON EN LA LINEA DOCE DEL RELOJ:  

LA PERVERSIÓN DEL PADRE

El dragon
Situamos al dragón en la línea doce del reloj.  El dragón es la perversión extrema de Dios en su faceta de Padre, de legislador, de poder.  El dragón en su inmensidad simboliza un campo energético, ese vórtice de energía que ha tomado el poder de Dios y ha creado la imagen de la bestia, es decir, una forma monstruosa.  La conciencia de ese dragón, exactamente opuesta a la de Dios, el Padre, da paso a ciclos oscuros y proporciona un poder pervertido a la bestia.  El dragón es la falsificación de la impersonalidad impersonal del Gran Director Divino.  En el Apocalipsis aparece representado en la figura del acusador de los hermanos, que hallamos en la línea doce del reloj.

La condenación constituye la perversión del poder divino.  Es ese martilleo, esa agresión a la mente que continuamente echa por tierra tus esfuerzos diciéndote que no vas a lograrlo, y que impregna la conciencia colectiva con el deseo de fracasar.  Es la presión descendente sobre el chakra de la coronilla que empuja las energías de ésta hacia los chakras inferiores por la acción del dragón, motivando el uso erróneo a través de la lujuria y la sensualidad.

Este es el cuadrante del cuerpo etérico, el cuerpo del elemento fuego.  Partimos de que el dragón es la perversión del fuego, es decir, del fohat de la creación.  La creación de la bestia en sí y del dragón representan el uso erróneo del fuego sagrado del hombre y de la mujer, de los Helohím, de la semilla y el embrión de Dios Padre/Madre, originando con ello esta forma monstruosa que hierve con toda la rebelión acumulada de los caídos.  Esta vibración actúa a nivel subconsciente en tu propio cuerpo etérico en forma de autocondenación, de condenación de otros y de negación de Dios.

Fíjate como muchos seres humanos, hallándose sometidos a la influencia de este dragón en su propio subconsciente, niegan a Dios.  Tal vez no expresen de forma explícita que Dios no existe, o lo hagan de un modo tan descarado como en el ateísmo, pero quizá lo manifiesten mediante una de las perversiones de Piscis, tales como duda en la existencia de Dios, miedo a que nos castigue, miedo a que no sea justo, o bien mediante la creencia de que Dios es un ser distante e iracundo (perversión de Acuario) en vez de ser un Dios de amor.

 

Relegar a Dios a un cosmos distante, en el que deja de formar parte de nuestra vida, supone Su negación, lo cual manifiesta una energía que se opone a Él de un modo muy sutil.  Al fin y al cabo, si el dragón saliera de pronto de tu subconsciente y te dijera:  “soy el dragón, una perversión de Dios, y voy a procurar que fracases”, tu reacción inmediata sería sacar la espada y ¡acabar con él!  Pero el dragón es muy sutil: es nuestra propia consciencia carnal.  Se manifiesta al hacernos dudar de que la Presencia YO SOY sea real. De que pueda cumplir la ley del ser en nosotros, de que vaya a interceder cada vez que hagamos un llamado o de que sea capaz de derrotar totalmente al dragón mundial, a la acumulación de energía que hay en el mundo y al subconsciente colectivo de las masas.
Comprendamos, pues, que cuando sentimos esa acumulación de autocondenación y condenación hacia otros, de odio hacia uno mismo o bien de leve antipatía hacia los demás, de duda, muerte o creencia en la muerte, todo esto no es mas que la conciencia del dragón robando el fuego de nuestro cuerpo etérico, privándonos de la gloriosa victoria de la luz de las jerarquías solares en ese cuerpo.

Se trata de una conciencia de maldad muy sutil.  Es maldad enmascarada.  No suele estar activa sino en personas dementes o en aquéllas que de repente se ven impulsadas a cometer delitos o asesinatos en masa.  Y, no obstante, ahí está.

Es como un campo energético a niveles subconscientes, de aspecto negro plateado, que brota, nos aguijonea y provoca esas emociones y energías a veces agresivas que nos sobrevienen. En realidad, no miramos de frente a este tipo de fuerza hasta que la desafiamos, hasta que, de todo corazón, aceptamos por completo a Dios, las enseñanzas, el sendero y el propósito de la ascensión. Ello es así, porque, si no estamos en el sendero, seguimos formando parte de la conciencia colectiva de las masas.

Dicho de otro modo, solo podemos encontrarnos en dos puntos:  en el sendero o en la conciencia de las masas.  No hay un punto intermedio.  Ese punto medio es un lugar ilusorio.  La gente cree estar en él, pero no es así.  En realidad, pertenecen a la conciencia de las masas.  Por ello, cuando decides avanzar en contra de la corriente de esa conciencia, te enfrentas con todas esas fuerzas, lo cual les hace sentirse muy incómodas, de manera que comienzan a dar gritos de agonía y a generar ansias de muerte en el interior de tu conciencia.  Es entonces cuando experimentas la batalla de Armagedón.

Hay quien al abrazar las enseñanzas de los maestros piensa: “Cuando iba a esta o a aquella iglesia no tenía ningún problema.  Ahora que estoy estudiando las enseñanzas de los maestros ascendidos me están sucediendo todo tipo de cosas y me está suponiendo un verdadero esfuerzo mantener mi luz en armonía.  ¿Qué me está ocurriendo?”  Así que, como a la gente no le gusta esforzarse, a menudo regresa a la calma, a la tranquilidad y a la corriente descendente de la ortodoxia, ese aspecto de la ortodoxia que constituyen las enseñanzas de la Hermandad una vez pervertidas.

EL EXORCISMO DEL DRAGÓN

Para deshacer el error y poner en alineamiento el cuerpo etérico debe exorcizarse el dragón.  ¿Cómo lo hacemos?  Tenemos el fuego violeta.  Tenemos a la poderosa Astrea.  Tenemos a nuestro ser Crístico y a nuestra Presencia YO SOY y podemos pronunciar un fíat:

“En el nombre del Cristo, en el nombre del YO SOY EL QUE YO SOY,

exijo que se ate al dragón que está en mi cuerpo etérico.  Pido la transmutación de la causa y el núcleo de la conciencia del dragón, la semilla y el embrión del dragón y todo lo que permanezca supeditado a la influencia del dragón en mi subconsciente.  

¡Que esto se cumpla ahora en el nombre de Jesucristo!  Y ¡que el Arcángel Miguel y la poderosa Astrea penetren mi cuerpo etérico hoy y me purifiquen de la causa y el núcleo de todo lo que sea inferior a mi Presencia YO SOY y a mi ser Crístico!  

Acepto que esto se cumpla ahora con el pleno poder de la llama trina dentro de mi corazón.”

A continuación puedes recitar tu propia oración o llamado con fervor.  Aplica las enseñanzas de la Hermandad.  Arrodíllate si es necesario cuando sientas la tentación y la fuerza del dragón, y no permitas que te domine.  Llama al Arcángel Miguel para que empuñe su espada y mate al dragón.  Todo el espíritu de la Gran Hermandad Blanca refuerza el llamado del hijo de Dios que desee proteger el campo energético de su propio microcosmos.

 

EL ANTICRISTO Y LA BESTIA EN LA LINEA TRES DEL RELOJ:

LA PERVERSIÓN DEL CRISTO

 

El mismísimo anticristo se encuentra en la línea tres del reloj en posición de desafío al Cristo, y de ahí nacen todas las perversiones de la Deidad: el dragón, el falso profeta y la gran ramera.  El anticristo es el punto de apoyo para todo aquello que se opone a cualquier aspecto de la Deidad.  Lo que se encuentra en la línea doce del reloj es lo que se opone al Padre.  Lo que está en la línea seis, la gran ramera es lo que se opone a la Madre.  Y lo que está en la línea nueve es lo que se opone al Espíritu Santo.  Es una frecuencia exactamente opuesta a la de la luz, que se opone a ese campo energético.
En la línea tres del reloj, a las órdenes del anticristo, se halla la bestia.  En el Apocalipsis se mencionan dos bestias: la bestia que subió del mar y la bestia que subió de la tierra.  Estas son las dos bestias que, guiadas por el anticristo, pervierten los cuerpos emocional y mental.  La bestia es la mente carnal, la serpiente que tal día caminara sobre su vientre ante Eva, ahora en plena madurez.  La bestia del Apocalipsis es la forma adulta de la serpiente del Génesis, que creció gracias a la aceptación que tuvo entre las almas.  Al aceptar la mentira del término medio en que consisten el bien y el mal relativos hemos alimentado a la serpiente, la cual ha crecido hasta convertirse en la bestia.

La bestia controla casi todo el cinturón astral y el plano mental del planeta.  Pero no en su totalidad, porque los seres crísticos y quienes tienen la verdadera luz y conocen las verdaderas enseñanzas sostienen la llama y no permite que sus cuerpos emocional y mental queden contaminados.

Y no me refiero tan sólo a los estudiantes de los maestros, porque en cualquier clase social o religión se encuentran almas que poseen luz real y que son devotos sinceros; lo se porque los he conocido en todo tipo de iglesias, enseñanzas y condición social.
En su mayor parte, el cuerpo mental está contaminado por la bestia del orgullo intelectual, la ambición y la competitividad; y el plano astral, por todos los usos erróneos de la llama de la pureza de la Madre divina.  Saint Germain ha dicho que el plano astral es la cloaca de la consciencia de la humanidad.  Este plano se encuentra hoy en día en tal estado a causa de las tentaciones de la bestia que llevan a la gente a realizar todo tipo de perversiones y a usar erróneamente la energía de Dios.

Muchas personas que estudian el Apocalipsis identifican el dragón, la bestia, el falso profeta y la gran ramera con individuos concretos que se encuentran actualmente encarnados.  No creo que esto sea necesario; de hecho, puede que haya uno o varios en el planeta que aglutinen una mayor concentración de energía de aquellos cuatro que el resto de nosotros, y puede que sobresalgan entre los demás gracias a estar dotados de mayor maestría y del campo energético del velo de energía.  No obstante, pienso que señalar con el dedo a alguien, incluso a Lucifer mismo, nos desvía de la victoria y del campo de batalla que en realidad se encuentra dentro de nuestra propia alma.

Creo que es muy peligroso decir: “El diablo me ha hecho hacer tal cosa, esa “fuerza” me hizo hacer tal cosa, este o aquel me hicieron hacer aquello y por eso he pecado, por eso he caído”.    Es exactamente lo que Adán respondió: “Eva me ofreció la manzana y comí”. Y, a su vez, Eva replicó: “La serpiente me tentó y por eso comí de la manzana”.  De modo que cada cual busca a alguien a quien culpar por su pérdida de conciencia.

No es para tomárselo a broma.  He recibido recientemente una carta de un estudiante que, según cuenta, infringió las leyes de Dios.  Pero, en vez de asumir la responsabilidad, decía: “la fuerza iba en contra de mí, era una conspiración: la oposición me cercó y sucumbí”.  Es una vieja mentira.  Pablo preguntó: “¿Quién os estorbó para no obedecer la verdad?”  ¿Quién lo hizo?  Si no eres capaz de asumir tu propia responsabilidad, jamás progresarás en el sendero de la ascensión.  Vivirás engañado hasta perder la vida y el alma, hasta que te encuentres de pie en el estrado pendiente del juicio final.

 

 

 

Acción y reacción

“Debemos considerar tanto la difusión como la con­centración de la conciencia. Es frecuente que idealistas y buscadores espirituales disipen sus energías por doquier. Por otro lado, algunas personas concentran tanto su aten­ción que bloquean su receptividad a nuevas ideas o al libre intercambio de conceptos con los demás.

Es lógico y es cuerdo ponerle límites a la conciencia de uno. De lo contrario, sería fácil que el pesado y antiguo equipaje mental y los pensamientos errabundos rom­pieran el marco necesario para mantener un campo de acción funcional. Aun teniendo esto presente, uno debe cuidarse de que estos límites no creen una rigidez excesiva que inhiba la receptividad.

 

Afinidades del alma

Es muy frecuente que al examinar los registros akáshicos de un individuo encontremos que las almas se sienten atraídas entre sí debido sólo a su karma mutuo. Pero uno de los más sabios maestros de antaño, Sri Magra,  dijo: «Las afinidades son los “finos lazos” que se establecen en el perfecto equilibrio del corazón, donde los afectos naturales se intensifican gracias al deleite que uno siente cuando da y a un agraciado estado de receptividad».

Por tanto, que las almas se atraigan de acuerdo su vocación suprema en Dios. Que los corazones magnánimos se unan para servir. Porque su gozo en la ley de Dios puede vencer las condiciones kármicas que, de otro modo, los enfrentarían.

La mala comunicación provoca malentendidos

El desgraciado estado del ego humano, en lo relativo a su compromiso personal con otros egos, a menudo destruye hermosas amistades antes de que nazcan. Vemos que esto ocurre siempre que una ruptura de la comunicación provoca equívocos. Pese a ser cierto que esos malentendidos son una farsa (y nadie debería sentir ren­cor hacia otra persona debido a ellos), con frecuencia ob­servamos la tendencia humana a imitar los peores ejem­plos de todas las épocas, en lugar de imitar los mejores.

El salmista observó las insensatas actividades de la gente y se preguntó: « ¿Por qué se agitan las naciones, y los pueblos mascullan planes vanos?»Más, en realidad, ¿qué puede uno hacer cuando alguien insiste en hacer las cosas a su manera?

El niño rebelde pocas veces sabe por qué actúa como actúa o por qué aparecen las reacciones de la vida (el re­greso del karma). Nos encontramos, pues, ante acción y reacción. En el curso de los sucesos del día, los seres humanos continuamente hacen que ocurran cosas, a menos que debido a una neutralidad excesiva sean llevados de un lado otro por todos los vientos.

Supera el hábito de reaccionar

El Dios eterno desea ayudar al discípulo avanzado entender que para ser parte del motor primigenio del universo, parte del Espíritu Santo, debe guardar el camino de la plenitud en el cuerpo de Dios tanto como le sea posible. Esto quiere decir que no debe reaccionar a las acciones de los demás.

Desde el Dhammapada, las enseñanzas del Buda re­suenan claramente hablando de los lamentos de los hom­bres: «”Ha abusado de mí, me ha golpeado, me ha derro­tado, me ha robado”: en quienes albergan estos pensa­mientos nunca cesará el odio». A lo largo de los tiempos, los hombres han contado los agravios recibidos de otros seres vivos. No dudamos de que muchos de estos agravios tuvieran su origen en injusticias, pero creemos que la fe­licidad es lo más importante. Como dijo el Buda: «Si un hombre habla o actúa con pensamiento puro, la felicidad le sigue como una sombra que nunca le abandona».

 

EI poder infinito de la oración

“Además, os digo, que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra, todo lo que pidan, les será echo por mi Padre que está en los cielos. Porque donde están dos o tres reunidos en mi Nombre, allí estaré yo en medio de ellos”, Mat 18:19,20.


Hablamos de dos formas de conciencia: 1) la conciencia del yo exterior con su percepción de lo externo y 2) La conciencia del alma con su conocimiento interior. Los ojos del alma, una vez abiertos, pueden ser testigos del nacimiento de sistemas estelares que ni siquiera se pueden contemplar con los telescopios más potentes. Esos ojos pueden responder con patetismo divino y con la respuesta divina a la oración del niño que sufre penalidades.

Uno nunca puede servir de verdad a las necesidades de todos sus seres queridos hasta tener a su alcance el poder infinito de Dios. Hemos presenciado curaciones en la Tierra realizadas por medio de hombres y mujeres encarnados que han intercedido por quienes estaban en necesidad.

Considera, pues, lo que significa ser capaz de soste­ner en tus manos el globo de la compasión como cetro de poder. Puedes contribuir, como Dios contribuye, al desa­rrollo del universo. Puedes estar libre de las limitaciones mortales y comulgar con los inmortales en su exaltado estado de conciencia, porque ellos pasaron por el mismo portal por el que tú vas a pasar cuando tu alma despierte.

Queridos, es posible que a algunas personas les resul­te difícil aceptar que la reencarnación existe y puede que esto se deba a que no recuerden con su mente exterior los acontecimientos de sus vidas pasadas. Sin embargo, es la memoria del alma la que es capaz de integrar todas las experiencias en un todo global.

La conciencia objetiva está por naturaleza confinada a la memoria de los acontecimientos de la vida actual. Esto persiste hasta que uno aprende a llegar a la memoria interna del alma y a atraer con claridad cristalina los patrones de la vida que integran la totalidad del yo en la totalidad del universo. Al hacerlo, ello no disminuirá la felicidad sino que la aumentará enormemente, porque desde el interior emergerá un despliegue natural de la memoria divina.

Aquéllos que intentan forzar estas experiencias espirituales con drogas peligrosas o con exploraciones y ejer­cicios mentales, abren literalmente a la fuerza los pétalos de la flor del alma, separándolos del capullo. Un día en­contrarán los pétalos caídos a sus pies, secos y marchitos, regresando al polvo del que fueron creadas todas las co­sas. Sólo podrás entrar en la vida inmortal cuando reco­nozcas que el alma interior, el alma viva que Dios creó, posee la capacidad de vivir durante siglos.

El alma ha sido descuidada; el alma debe ser despertada. Y también el hombre debe despertarse a sí mismo a la percepción consciente del alma. Nunca debe el hombre permitir la profanación de la hermosa alma que el señor Dios creó a su imagen. La restitución del hijo a la imagen del Padre es el invalorable camino que conduce a la salvación, y es tu propio Yo Crístico viviente quien ejerce este poder de autoelevación.

Cumplir con las responsabilidades terrenales

Aunque resulte trivial, deseamos decir que “hay camino que al hombre le parece derecho; pero su fin es camino de muerte».  Los caminos de la muerte se refieren a la muerte de la persona humana, a estampar la palabra «terminado» en el expediente de una vida individual.

Ahora bien, aquéllos que se identifican únicamente con las expresiones de la personalidad, en realidad mueren cuando se retira la energía vital que hace latir su corazón, pues su existencia se basaba por completo en la carne. Pero algunos ya han echado el ancla detrás del velo y han renunciado a sus vínculos con la persona humana mientras, simultáneamente, cumplen con sus responsabilidades y obligaciones en el mundo de la forma. Éstos continúan viviendo en la conciencia de la inmortalidad.

Deseamos infundir sagrada sabiduría a los hombres y mujeres que están en el sendero espiritual. Deseamos abrir el camino para aquéllos que están convirtiéndose en todo lo que su propia Presencia YO SOY desea que sean, Nosotros decimos que es esencial que antes de partir del mundo no abandonen prematuramente las obligaciones naturales y razonables que han contraído.

El cuidado es una cualidad de la Deidad. Por lo tan­to, la consideración que Dios tiene por la humanidad in­cita a los hombres a respaldar empeños humanitarios mien­tras están en la Tierra e incluso más allá. Éstas son las señales del cuidado y consideración cósmicos que Dios tiene por todas las personas.

La reencarnación proporciona la oportunidad de lograr la inmortalidad

La reencarnación es el amplio plan del Dios eterno para darle a la humanidad los frutos del reino del Espíritu. Proporciona una renovación de la oportunidad para quienes no logran graduarse en la primera, la segunda, la tercera o en las sucesivas batallas del logro. A quienes no están en el Sendero, la reencarnación les proporciona una continuidad esperanzadora. De esa manera puede que algún día reconozcan los espléndidos propósitos de la vida. Así, pueden convertirse en parte de la vanguar­dia del reino de los ángeles, los elementales y los hom­bres que siempre procuran aumentar la belleza de la vida en  todas partes.

Los hombres pueden renunciar conscientemente a su habitual identificación con la cambiante personalidad, la mortal personalidad centrada en la muerte. Y en ese momento lograrán la inmortalidad. Este acto de renuncia es algo espléndido; es en verdad un renacimiento por el poder del Espíritu Santo, una transferencia de la concien­cia desde el campo energético de la mortalidad —con su acompañante sensación de lucha-— al reino del Espíritu Santo, y sucede mientras la conciencia individual ocupa el cuerpo físico.

Cuando esta transferencia tiene lugar, el cuerpo ya no tiene por qué ser un inconveniente para el alma, pues el cuerpo mismo puede brindar la ayuda necesaria para que el alma realice la ascensión. Este proceso culmina en la reunión de los cuatro cuerpos inferiores con el corazón de la Presencia Divina.

La Presencia YO SOY no ha nacido ni puede morir, tiene contacto con todo cuanto vive, extendiéndose ha­cia el infinito. Así, en el momento del despertar, todo el universo estalla y aparece dentro de la conciencia de uno.

 

 

El Secreto Para Transformar la Vida

Crea con el sonido - Afirmaciones que curan y transforman Elizabeth Clare ProphetLa Ciencia de la Palabra Hablada – El Secreto Para Transformar la Vida

Los Maestros Ascendidos enseñan que no hay un poder mayor que el de la Palabra hablada para realizar cambios duraderos.

En los tiempos que corren, los estudiantes de los Maestros han usado la Palabra hablada en más de treinta años para traer cambios a su vida. Las personas más espirituales que formaban parte de escuelas de antiguas tradiciones en todo el mundo la han empleado durante siglos.

Los místicos hindúes, budistas y judíos creen que la Palabra crea e impregna todo lo que existe. Si acatamos lo que afirman estos místicos, concluiremos que la Palabra es la fuerza creativa más poderosa del universo. Y si es capaz de crear mundos, ¡imagínese lo que puede hacer por nosotros!

La Palabra: el Poder de la Creación

¿Por qué tiene la Palabra tanto Poder? La Biblia y los antiguos vedas indúes dicen que la Palabra es Dios o Brahmán. Leemos en los textos vedas: “En el principio era Brahmán con quien era la Palabra, y la Palabra era Brahmán” Así mismo, el apóstol Juan escribió: “En el principio era la Palabra y la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era Dios”¹. El Génesis relata que cuando Dios dijo las palabras “Hágase la Luz”², el proceso de la creación comenzó. La Palabra que pronunció no fue cualquier palabra: era la Palabra de Dios, es decir, una frecuencia emitida como la Palabra Sagrada OM en el origen de la creación.

Desde el punto de vista de los indios orientales, el universo entero es un océano de sonido y luz de grandes variables de densidad o luminosidad. Según sus creencias, el sonido incluso precede la luz. Esta visión del mundo explica de algún modo porque Dios tuvo que “hablar” para que la luz apareciera. Los místicos de oriente y de occidente comprendieron como engarzar con el poder de la Palabra. Conectaron con esa fuerza de la creación mediante la repetición oral de mantras y de los nombres de Dios.

Los Maestros Ascendidos han desarrollado este poderoso ejercicio a través de una poderosa forma de oración hablada que han enseñado a sus estudiantes, denominada la Ciencia de la Palabra hablada. Hoy día, los discípulos emplean la Palabra en afirmaciones, oraciones, mantras y decretos (éstos son un tipo rítmico de oraci ón hablada) para dirigir la esencia de la Luz de Dios, de la Presencia YO SOY y de los Seres Cósmicos a los planos de la materia con el fin de operar transformaciones y cambios constructivos.

El sonido afecta la materia

Los antiguos sabios de oriente enseñaban que la materia es, en realidad, la recíproca interacción de ondas de sonido. Hans Jenny, doctor suizo y científico, demostró, por medio de experimentos prácticos, cómo el sonido da forma a la materia. En dichos experimentos usaba un oscilador para hacer vibrar materiales sobre varias membranas y luego fotografió los resultados. A través del uso de diversas frecuencias, tonos y volúmenes, Jenny mostró cómo el sonido es capaz de crear formas y patrones intrincados y geométricos, muchos de los cuales guardan un asombroso parecido con ciertos patrones que se encuentran en la naturaleza.

El sonido se usa hoy día en métodos activos para transformar la materia. La tecnología médica moderna lo emplea para limpiar heridas y pulverizar piedras de riñon. Los que ejercen medicinas alternativas utilizan frecuencias tonales para contribuir a la sanación de órganos. Se investiga incluso el sonido como fuente de energía para reemplazar métodos tradicionales de generar fuerza. ¡Ha llegado la hora de empezar a utilizar el Poder creativo del sonido en nuestra vida.

La utilización del Poder ilimitado mediante afirmaciones

Las afirmaciones constituyen un excelente inicio para volver a crear el mundo que nos rodea y a nosotros mismos por medio del sonido de la Ciencia de la Palabra hablada. Se han utilizado en escuelas de pensamiento positivo durante muchos años con el fin de ayudar a la gente a relajarse, a mejorar en su trabajo o en su deporte, o simplemente para ser más feliz.

Suelen comenzar con las palabras “YO SOY”, seguidas de una cualidad que se desea poseer o una acción que se quiere realizar. He aquí algunos ejemplos: “¡YO SOY una persona de éxito en mi trabajo!””¡YO SOY el que vence todos los obstáculos y limitaciones!”.

El Poder de las afirmaciones reside en las palabras “YO SOY”, que proviene del nombre de Dios “YO SOY EL QUE YO SOY”. Desde el punto de vista espiritual las palabras “YO SOY” significan “Dios en mí es”. De modo que cuando decimos “YO SOY” o “YO SOY EL QUE YO SOY” nos conectamos con la ilimitada luz espiritual de la divinidad, la cual nos es transmitida al instante.

1. Juan 1:1 (Biblia de Jerusalén).
2. Génesis 1:3.

 

El Propósito The Summit Lighthouse

El propósito de The Summit Lighthouse es publicar las enseñanzas de los Maestros Ascendidos, arrojar luz sobre las enseñanzas de Cristo perdidas o desvirtuadas, y dotar a la humanidad -a cada hombre, mujer y niño sin excepción con el conocimiento de la ley cósmica, que cuando se aplique le llevará a la libertad, a la maestría, al cumplimiento de su plan divino y a la reunión de su alma con Dios.

Entre los objetivos de The Summit Lighthouse no se encuentra el de captar almas para que se hagan miembros, ni decir a la gente lo que debe hacer y lo que no debe hacer, ni tampoco limitar su adoración a Dios a la estrechez de una doctrina y un dogma creados por el hombre. Los Maestros que patrocinan esta organizacion no quieren atar a los hombres a través del miedo y la ignorancia, sino guiarlos por medio de la instrucción sobre el verdadero sendero del discipulado donde cada hombre responde solamente a su Dios.

The Summit Lighthouse fue fundada con el proposito de ser un brazo de la Gran Hermandad Blanca en el plano físico. esta orden espiritual de la jerarquia es una organización de los Maestros Ascendidos y sus discipulos, unidos para realizar los propositos mas elevados de la hermandad del hombre bajo la paternidad de Dios. La palabra blanca no se refiere a ninguna raza, sino a la luz blanca del Cristo que rodea a los santos y sabios de todas las épocas, quienes se han eregido en todas las naciones para formar parte de los seres inmortales.

Asi pues The Summit Lighthouse contituye una fuente de la palabra viva a la que el profeta Isaias dirigió al pueblo diciendo: “A todos lo sedientos: venid a las aguas: y a los que no tienen dinero, venid, comprad y comed. Venid comprad sin dinero y sin precio, vino y leche.” (Isaias 55:1)

Se escribieron las siguientes palabras en los muros del antiguo templo: “Hombre ¡conocete a ti mismo!” mas para poder hacerlo, éste debe descubrir lo que es falso y lo que es verdadero, lo que es sintetico y lo que es real. Una vez lo logre, podrá seguir el sendero que le llevará a toda verdad.

Hijos de la luz ¡buscad este conocimiento y sed libres! hijos de la Luz, ¡despertad!, ¡el día de la victoria se acerca! ¡la era dorada se aproxima!

Quedamos al servicio de aquellos que han escalado la montaña más alta y de los que han iniciado el ascenso,

Elizabeth Clare Prophet                                 Mark L Prophet.

Para el consejo de Darjeeling de la Gran Hermandad Blanca

 

Cuando un área ha sufrido un desastre natural ¿como podrías ayudar?

¿Se ha vuelto loca la Madre Naturaleza?


Nature

Anunciaba el titular de un periódico local, un nevado día de diciembre de 1996 en el que vientos a ciento cincuenta kilómetros por hora y lluvia y nieve densas azotaban el noroeste de los Estados Unidos, provocando el hundimiento de tejados, la caída de líneas de conducción eléctrica y avalanchas en el tráfico que colapsaban las principales autopistas. El titular —y la pregunta en sí— era más profundo de lo que en un principio muchos pensamos.

Desde entonces, los elementos no han hecho más que volverse todavía más caprichosos e impredecibles. En años recientes, hemos visto con asombro cómo crecían en número tormentas e inundaciones, huracanes y tornados, terremotos y tsunamis, olas de calor, sequía, incendios y erupciones volcánicas. Los desastres naturales han provocado muchas pérdidas de vidas y de recursos.

Un aviso

¿A qué viene tanto comportamiento excéntrico? Creo que se relaciona con la ley de causa y efecto, la cual actúa en nuestra vida, y decreta que nuestros pensa­mientos, palabras y acciones —positivos o negativos— generan una reacción en cadena y que personalmente experimentaremos el efecto de cada causa que hayamos puesto en movimiento. Somos responsables de nuestros actos, así como del efecto que produzcan en nosotros y en otras vidas, incluido el reino de la naturaleza.

Así pues, la ley de causa y efecto, también conocida como karma, es lo que vemos en las poco comunes y calamitosas manifestaciones de la naturaleza. Nosotros somos en gran parte responsables de lo que acontece en nuestra Tierra y en el ecosistema. Por tanto, estamos cosechando nuestro karma del pasado.

Hay muchos problemas en el mundo: hambruna en el planeta, drogas en las calles, todo tipo de violen­cia… Además, se producen fenómenos meteorológicos irregulares y desastres naturales. No veo tales sucesos como inconexos. Están relacionados y nosotros somos, en parte, responsables.

Se trata de un mensaje que se halla en lo más profun­do del alma. Lo conocemos internamente. Sin embargo, cuando no respondemos a nuestra percepción interna o a la guía interna que tal vez recibamos, tarde o tempra­no, de uno u otro modo, el karma desciende. Desciende con el propósito de que nos detengamos, nos reunamos para afrontar la situación, y reflexionemos en lo que es verdaderamente la vida. Estos desastres despiertan a la gente: la despiertan a percatarse de la llama del corazón, al amor y la compa­sión, y a unir esfuerzos. Pero seguimos enfrentándonos con problemas importantes, y muchos de ellos están relacionados.

Terremotos

Científicos y videntes han pronosticado terremotos y otros cambios terrestres en las costas oriental y occidental de los ee.uu. y en otros lugares del planeta. Sin embargo, los cambios violentos en la Tierra no son necesarios. Con un uso constante de la llama violeta podemos transmutar y mitigar nuestro karma y mitigar potenciales cambios violentos. Como Saint Germain ha dicho, la naturaleza siempre prefiere la manera más suave.

No obstante, cuando la vida elemental ya no puede seguir las crecientes imposiciones de la humanidad sobre el cuerpo terrestre, cataclismo y terremotos repentinos pueden tornarse necesarios. Cuanta más llama violeta invoquemos para nosotros y enviemos a la Tierra, menos intensos serán cualesquiera cambios que puedan acontecer al planeta.

Mi sintonía con la vida elemental y mi comunión interna con Dios me muestran que cuando los terre­motos, huracanes, ciclones y tornados son kármicos, las acciones liberadas por medio de la vida elemental son científicamente precisas. Una casa se derrumba, y la de al lado permanece intacta. Ninguna consecuencia o resultado es fruto de la casualidad: ambos reflejan el karma. La vida elemental es del todo exacta, hasta la última hoja y grano de arena.

Los científicos estudian el mundo físico de los efectos y descubren causas relacionadas con placas tectónicas, tensiones en la masa terrestre y otras circuns­tancias que pueden proporcionar explicaciones para los terremotos. Pero aquéllas tan sólo son el medio por el que los ciclos del karma se exteriorizan.

Sin embargo, gracias a la llama violeta contamos con la oportunidad, día tras día, de detener las espirales de un cataclismo inminente y revertir sus predicciones, puesto que es posible incluso revertir las más terribles predicciones de cataclismo con la acción de la llama violeta.

Cuando utilizan la llama violeta, con frecuencia las personas perciben una diferencia física y espiritual tangible. Por ello, la mejor forma de entenderla es a base de experimentarla por ti mismo recitando un decreto de llama violeta.

Decretos y mantrás de llama violeta

Después de hacer tu oración personal o uno o varios de los preámbulos, puedes utilizar uno o tantos de los decretos de llama violeta que leerás a continuación. Es conveniente repetir cada decreto o mantra tres veces o en múltiplos de tres.

Radiante espiral de llama violeta

En el nombre de la amada, Presencia de Dios, YO SOY en mí, mi Yo Superior, y toda la vida elemental —fuego, aire, agua y tierra— yo decreto para: [Ofrece tu oración personal aquí]. Y lo acepto hecho de acuerdo a la voluntad de Dios.

 

¡Radiante espiral de la Llama Violeta,

desciende y destella a través de mí!

¡Radiante espiral de la Llama Violeta, libera, libera, libera!

¡Radiante Llama Violeta, oh ven, impulsa y destella tu Luz en mí!

¡Radiante Llama Violeta, oh ven, revela el Poder de Dios para todos!

¡Radiante Llama Violeta, oh ven, despierta la Tierra y libérala!

¡Resplandor de la Llama Violeta,

ven, estalla y ebulle a través de mí!

¡Resplandor de la Llama Violeta,

ven, que todos te vean, expándete!

¡Resplandor de la Llama Violeta, ven, establece tú, Misericordia aquí!

¡Resplandor de la Llama Violeta, ven, transmuta ahora todo temor!

Que es el anticristo?

El dragón, la bestia, el falso profeta y la gran ramera.

El libre albedrío

Para explicar el concepto de la falta creación debemos comenzar por aclarar el concepto del libre albedrío.

Si existe libre albedrío también existe libertad para elegir la luz o la oscuridad.  Dios o lo que se opone a Dios, realidad o irrealidad, el ser o el no ser.  Ahora bien, si negamos la premisa del libre albedrío, ¿qué estamos haciendo aquí?  Quién nos hizo venir?  ¿Somos tan solo marionetas que cuelgan de unos hilos o hemos decidido venir aquí por nuestro libre albedrío?

El libre albedrío es un elemento esencial del cosmos para la comprensión de las leyes que lo rigen.  ¡Incluso un electrón tiene libre albedrío!  El electrón es la partícula de energía más pequeña  que ha elegido realizar la voluntad de Dios.  Las almas vinieron desde el núcleo de fuego de Alfa y Omega llevando consigo el don del libre albedrío.  Haciendo uso de esa gracia, algunas eligieron unirse a la voluntad de Dios y otras eligieron oponerse a ella.

Las tres primeras razas raíz

Las primeras razas raíz que llegaron a la tierra –almas en evolución que encarnaron por primera  vez en la materia– usaron su libre albedrío para unirse a la luz.  Esas razas no experimentaron lo que se conoce como “la caída”, es decir, el descenso desde el núcleo de fuego, a la periferia, a la densificación, al plano del bien y del mal relativos.  No se apartaron de la conciencia centrada en el tercer ojo que posee el ojo omnividente de Dios, desde el cual contemplaban la perfección absoluta.

Tres corrientes de vida completas vinieron y eligieron realizar tan sólo la voluntad de Dios, siendo plenamente conscientes a nivel mental de las posibles consecuencias de elecciones erróneas, o sea, de elegir al anticristo; de modo que nunca consideraron esa opción.  No cayeron en el análisis racional orientado a justificar la necesidad de experimentar el mal (o velo de energía) a fin de poder comprenderlo, distinguirlo y tomar decisiones.  Para ellos el análisis en el laboratorio del alma bastaba.  Optaron, en cambio, por la luz, permanecieron en ella y finalmente regresaron mediante el ritual de la ascensión.

La cuarta raza raíz y la rebelión de Lucifer

La intromisión ocurrió en tiempos de la venida de la cuarta raza raíz.  Si echamos un vistazo a nuestro alrededor y reparamos en la confusión existente en la Tierra hoy en día, quizá nos asalten las preguntas: ¿Dónde comenzó todo esto?, ¿de dónde proviene?,  ¿cómo hemos llegado a este reino de penumbra en el que carecemos de una visión de la totalidad?

Lucifer, el caído, decidió utilizar la inmensa luz que Dios le dio, para glorificarse a sí mismo y a su propia imagen, por egoísmo, y para competir con el Creador.

Resulta difícil comprender cómo pudo rebelarse un ser tan exaltado, a quien se le llamó en su día “hijo de la mañana” y “Lucifer” (nombre que significa “portador de luz”), alguien tan cercano al corazón mismo de Dios.

Los textos apócrifos del Nuevo Testamento –escritos religiosos que, aún procediendo de los primeros cristianos, no llegaron a formar parte de la Biblia –narran que Dios creó al hombre a Su imagen y semejanza, a Sus hijos e hijas.  Y tras crear a estos seres crísticos, dijo a sus ángeles: “Ahora he creado al hombre a mi propia imagen y semejanza.  Por lo tanto, esta imagen es una encarnación de Mí mismo.  Así pues, adorad la imagen de Dios”.

El relato prosigue.  El Arcángel Lucifer, o quizá Satanás, se negó a adorar la imagen de Cristo, que es el reflejo de Dios en el vasto cosmos, convirtiendo en algo odioso ese reflejo, esa imagen sostenida por la Madre Divina, por el Hijo, el Cristo.  Podría decirse que, al no exigir Dios que la creación adorase al caído, éste se puso celoso.  Las señales indicativas de la caída son, pues, la ambición, el orgullo y el egocentrismo.  Y a medida que se van tejiendo hasta formar un velo, una bruma que rodea el ego, se convierten en análisis intelectual, en una filosofía que, en esencia, carece de Dios.  Se vuelve una ciencia materialista que no necesita a ningún Dios, un razonamiento intelectual, un modo de autosuficiencia que proclama: “no necesito a Dios; puedo hacerlo mejor que Él”.

Cuando su conciencia sufrió esta transformación, aún tenía mucha luz como resultado de la acumulación de que gozaba antes de la caída. Tan inmensa era esa luz que tenía a su servicio millones de ángeles; y cuando tomó la decisión de separarse del núcleo de fuego del ser, las huestes angelicales, acostumbradas a obedecer a su líder, le siguieron.

En el capítulo doce del Apocalipsis leemos que Miguel luchó con el dragón y sus ángeles, y el dragón no prevaleció: “ni se halló ya lugar para ellos en el cielo”.  Leemos que un tercio de los ángeles fueron expulsados del cielo con el dragón, con el caído. Un tercio de las jerarquías que servían a la luz en cierto sector del cosmos siguieron la vía del análisis del intelecto.

El Arcángel Miguel vino con sus ángeles para desafiar al adversario, a aquel que se hizo antagonista de Dios:   el anticristo.  Hubo guerra en los cielos:  Juan el Revelador, a quien Jesús dictó el libro del Apocalipsis –enviado y sellado por el ángel de Jesús–, fue testigo del registro de esa guerra en el cielo.  Y así, está escrito que aquellos fueron arrojados del cielo.  A continuación aparece una advertencia:   “¡Ay de los moradores de la tierra!  Porque el diablo ha descendido a vosotros con gran ira”.

La caída de Lucifer y la contaminación de los planos de la materia

Ese “descenso” se refiere a la caída de Lucifer:  el descenso hacia la materia y el maya.  Se refiere al hecho de que su lugar ya no estaba en el plano del Espíritu, donde sólo existe perfección.  Fue arrojado del núcleo de fuego del ser para habitar en los planos de la conciencia material: los cuatro cuadrantes (el etérico, el mental, el astral o emocional y el físico) o, en otras palabras, la morada de nuestra alma.  Durante la época de la cuarta raza raíz se produjo una contaminación de los planos de la materia en este sistema solar y en otros sectores de ésta y otras galaxias.  La caída se propagó por todo el sistema.

Las almas de la cuarta raza raíz, almas inocentes recién llegadas desde el corazón de Dios, carecían de los eones de experiencia de la mente del caído.  Prestaron atención a sus argumentos, escucharon el razonamiento de la serpiente tal y como se describe en el Génesis:   sí comían del fruto del árbol del conocimiento del bien y del mal, “de ninguna manera moriréis”. Esto es lo que la mente carnal le dijo a la mujer.  El Señor Dios había dicho:   “el día que comieres de él, morirás sin remedio”. Las palabras de la mente carnal (de ninguna manera moriréis) son un argumento intelectual sin significado alguno, un sofisma.

La muerte a la que se alude aquí es el potencial de la muerte del alma, es decir, la segunda muerte.  Al participar del conocimiento del mal –el conocimiento del velo de energía–, absorbiéndolo y asimilándolo en nuestra conciencia, se sembraron las semillas de la segunda muerte.  De ahí en adelante la guerra se entabló en los cuatro planos de la materia de nuestro microcosmos.  De ese modo, permitimos que el demonio, que fue arrojado al plano terrestre –el plano de la materia– entrara en nuestros cuatro cuerpos inferiores.

Fuente:

La GRAN HERMANDAD BLANCA

Los ANGELES CAÍDOS y su legado

LUZ Y OSCURIDAD

Capítulo 2.  Oscuridad.  Páginas 49 a 53

Elizabeth Clare Prophet.

¿Como puedo conocer la voluntad de Dios?

¿ Como puedo conocer la voluntad de DIOS?

……Es el grito que millones hacen.

El hombre presupone que la voluntad de Dios se oculta de  Èl, como si fuera parte del plan que el Dios Eterno jugara al escondite con Èl,  No es asi…….

La voluntad de Dios es inherente dentro de la vida y meramente espera la señal de liberación por parte de la voluntad del hombre para irradiar el poder del dominio al mundo del individuo.

Hay un lazo soberano entre la voluntad mortal y la inmortal. En la afirmación de Jesùs:  “ A vuestro Padre le ha placido daros el Reino”, los hombres pueden percibir

la voluntad eterna como la màs completa medida del amor eterno.

¡Abandonad , entonces, vuestros sentimientos de posesión sobre vuestra propia vida¡ Renunciad al sentido mezquino de pecado y rebelión, el lastimoso deseo de privilegios para uno mismo que engendra servidumbre.

Ved la voluntad de Dios como omnipresente y completa, el santo latir del sagrado corazón palpitando dentro del vuestro.

Sabed y comprended que la renuncia no es olvido, sino un punto de comienzo y de un mayor gozo.

Ahora bien, la responsabilidad no cesa, sino que comienza de nuevo; y el hombre se consagra al propósito eterno:  La defensa de la voluntad de Dios.

A aquellos que buscan el Cielo Azul en el que brilla el Sol.

“Los astronautas que viajan al espacio perciben toda esta inmensidad, pero no pueden recibirla dentro de sì mismos; porque también ellos han limitado su conciencia.

El manjar del pensamiento que han tomado como su porción, es demasiado finito y demasiado pequeño, aunque es  mucho màs extenso que el que los hombres ordinarios en su estrecho marco de referencia.

Pero  ahora intentamos entender el empuje del propósito , definir el universo dentro del Microcosmos, el hombre, y establecer una conexión entre los dos mediante la extensión de la Voluntad Divina, la Sabiduría Divina y la Presencia Divina.

Porque no podemos dejar de obtener cierta perspectiva de los mundos internos y externos a través de su  totalidad, que trae a los hombres la bendición de la felicidad y detiene la afectada estupidez de mentes irreflexivas y necias.

Y cuando la mente ha comprendido el principio de bondad y compasión, esta pequeña faceta de la Voluntad Divina puede girar la palanca de las naciones y hacer que respondan.

¡¡¡¡¡¡Que  milagro es, pues, la Voluntad De Dios¡¡¡¡  ¿ Y cuales son son sus modos?…..No traiciona a nadie, sino que convoca a los elegidos a la primicia de propósito.”

LLama Violeta El Poder De Transmutar

La Llama Violeta Transmutadora

La Llama Violeta es la esencia de uno de los “Siete Rayos”. Tal como un rayo de luz solar que pasa a través de un prisma se refracta en los siete colores del arco iris, así mismo la luz espiritual se manifiesta en siete rayos. Cada rayo posee un color, frecuencia y cualidad específica de la conciencia de Dios. El rayo violeta es conocido como el séptimo rayo.

Cuando la invocas en el nombre de Dios, desciende como un haz de energía espiritual y estalla una llama espiritual en tu corazón con cualidades de misericordia, perdón, justicia, libertad y transmutación.

Saint Germain es conocido como el Señor del Séptimo Rayo, cada vez que le oramos a él, el nos trae muchos regalos del Espíritu, su alegría, diplomacia, y creatividad. Él puede inspirarnos con sus innovaciones en la ciencia, la literatura, la religión, el gobierno, la filosofía, la educación, la curación, la alquimia y otros campos.

Durante casi setenta años, Saint Germain ha estado preparándonos para entrar a la Era de Acuario, una era de paz, libertad e iluminación. Él se presentó a Guy W. Ballard a principios de 1930 y le dio sus primeras enseñanzas sobre la Llama Violeta.

Saint Germain dijo que después de siglos de mantener oculto el conocimiento de la Llama Violeta, Los Maestros han decidido liberar su uso al público durante este momento crucial. Saint Germain ha dicho, “El uso de la Llama Violeta es más valioso para tí y para la humanidad que todas las riquezas, todo el oro y todas la joyas de este planeta.” (La Voz del YO SOY Enero 1941 p.20).

La Llama Violeta trabaja un poco como el jabón. El jabón retira la suciedad de la ropa usando las cargas positivas y negativas de los átomos. Este funciona porque cada una de sus moléculas tiene dos partes, una es atraída por la suciedad y la otra por el agua. El lado amante de la suciedad atrae la suciedad, como un imán atrae un sujetapapeles. El lado amante del agua se pega al agua, llevándose la suciedad con él.

Cuando invocamos la Llama Violeta, se establece una polaridad entre el núcleo del átomo y el núcleo de Fuego blanco de la llama. Los núcleos, siendo materia, asumen la polaridad negativa, el núcleo de Fuego blanco de la Llama Violeta, siendo Espíritu, asume la polaridad positiva.

La interacción entre el núcleo de átomo y la luz de la Llama Violeta establece una oscilación. Esta oscilación desaloja las densidades atrapadas entre los electrones en órbita alrededor del núcleo. Como esta sustancia endurecida que hace pesado al átomo se afloja, es lanzada a la Llama Violeta y expulsada.

Pero a diferencia del jabón, la Llama Violeta no solamente rodea y elimina los desechos, los transforma en energía de Luz pura. Libres de estos desechos, los electrones empiezan a moverse con más libertad, lo que eleva nuestra vibración y nos propulsa a un estado más espiritual.

La gente nota una diferencia física y espiritual cuando usan la Llama Violeta, pero ¿Qué sucede realmente cuando repetimos las palabras de un decreto de Llama Violeta?

Se pueden dar dos perspectivas sobre esto, la perspectiva espiritual como ha sido revelada por los Maestros Ascendidos y una perspectiva científica basada en los desarrollos recientes de la física y la medicina. Ambas explicaciones involucran el concepto de vibración.

En física, la vibración es la velocidad a la cual algo se mueve hacia atras y hacia adelante, oscila. Se tiene entendido que la vibración a nivel espiritual es la tasa de rotación de los electrones que se mueven alrededor del núcleo del átomo. Como veremos, estas definiciones no están tan alejadas.

Cada uno de nosotros tiene cuatro cuerpos, que son las envolturas de nuestra alma: (1) el cuerpo físico, el cual podemos ver y tocar, (2) el cuerpo de deseos, ó astral, que contiene nuestras emociones, (3) el cuerpo mental, que es nuestra mente conciente y (4) el cuerpo etérico, o de la memoria, que contiene la memoria de todas nuestras vidas pasadas. La Llama Violeta trabaja en estos cuatro cuerpos inferiores por el cambio de su vibración.

Saint Germain nos ha dado el siguiente decreto de Llama Violeta:

“¡YO SOY un ser de Fuego Violeta!
¡ YO SOY la pureza que Dios desea!”

Cuando des este y otros decretos de Llama Violeta, la Llama Violeta impregna cada célula y átomo de tu cuerpo, tu mente, tus emociones, tu subconciente y tu memoria.

¿Qué hace la Llama Violeta cuando impregna tus átomos? Los Maestros han dado la siguiente explicación:

Todos sabemos que los átomos son en su mayoría espacio vacío. Si un átomo fuera del tamaño de una pelota de baloncesto, su núcleo continuaría siendo demasiado pequeño para verlo con nuestros ojos. Sin embargo, el 99.9 % de la masa está concentrada en el núcleo, dejando el resto de la pelota como espacio vacío, ocupado unicamente por los electrones, los cuales pesan muy poco. En todo ese espacio vacío entre el núcleo y el borde del átomo, es donde la discordia y la energía negativa puede llegar a atascarse.

A nivel celular y molecular esta sustancia parece polvo, hollín, alquitránÁtomo obstruido o incluso cemento. Los Maestros han dado el ejemplo de alguien que sostiene una cubeta de alquitrán fundido y lo vierte sobre un barril lleno de canicas. El espacio entre las canicas se une por el alquitrán y de pronto toda la masa se suelda junta.

Los Maestros nos dicen que cuando nuestros cuerpos físicos y espirituales llegan a obstruirse por el karma y la energía negativa, se reduce la vibración de los electrones de nuestros cuatro cuerpos inferiores. Entonces comenzamos a resonar más con la negatividad y menos con la pura energía cósmica que viene desde nuestra Presencia de Dios, y finalmente podemos llegar a enfermarnos. Entre más sustancia negativa haya en nuestros cuatro cuerpos inferiores, menor es nuestra rata de vibración y llegamos a estar más agobiados. Espiritualmente, es por eso que la gente muere.

Si usted ha estudiado acupuntura y yoga, usted sabe que una salud óptima viene cuando la energía espiritual fluye libremente a través de nuestros cuerpos. Cuando la sustancia kármica se solidifica, es como el endurecimiento de las arterias de nuestros cuerpos espirituales. Cuando resonamos con esta negatividad, poco a poco se va imponiendo a menos que hagamos algo en torno a nosotros mismos.Átomo puro

La Llama Violeta transmuta cualquier cosa negativa que se presente en cualquier parte de tu ser espiritual o físico. Esto incluye desde los núcleos de odio hasta los virus físicos. Cuando la Llama Violeta trabaja, atraviesa los espacios obstruídos entre los electrones y el núcleo. Expulsa esta sustancia densa de tu cuerpo y la disuelve. Este proceso transmuta la energía negativa en positiva y la restaura a su pureza natural.